lunes, 30 de diciembre de 2024

2024

Nunca imaginas lo que algo te puede doler hasta que lo tienes de frente, dándote un puñetazo en la cara como un golpe inesperado. 

Así ha sido todo desde hace un año, no hay un solo día en el que mi cabeza no rebobine todo y me encuentre de nuevo tirada en el piso de la sala gritando sin saber qué hacer, sin aire, sintiendo como me asfixio poco a poco, con un dolor enceguecedor y una incertidumbre abrumadora y arrasante. 

Desde hace un año mis días se han vuelto bastante cotidianos, no quiero que creas que me derrumbé y me deje aplastar por el peso de tu partida, al contrario, tuve que volverme muy fuerte para cargar con ella cada día que ha transcurrido desde ese noviembre, como si aún pudiera hacer que te sintieras orgullosa de mí, como si aún estuvieras al pendiente de cada uno de mis logros; pero no me he atrevido a mucho, solo me concentré en mantenerme de pie y caminar paso a paso hasta acostumbrarme al peso que vencía mis piernas. Me convertí en una autómata para hacer lo que necesitaba, LO QUE DEBÍA HACER, no he parado desde ese día que dejé el cementerio entre sollozos y un hueco en el pecho, desde que mi corazón se quedó enterrado en esa fosa contigo, esa fosa donde decidí dejarlo, porque cuando te fuiste fue como si lo que me conformaba, lo que me hacía ser lo que era, se hubiese ido, con tus manitas pálidas y el vestido naranja con el que te veías tan bonita, con tu sonrisa y tu humor negro, con tus abrazos y tu voz que sigue grabada en mi cabeza cada que quiero contarte algo. 

Aunque he seguido, me he aislado, me he encerrado en un lugar seguro donde me sobreprotejo, donde no tengo que hablar con nadie, porque siempre hablo de ti, porque no puedo evitar hablar de lo triste que me siento, de lo mucho que te recuerdo, de lo vacío que ha sido este año de primeras veces sin ti, de lo mucho que dolía cada fecha importante en la que me tenía que hacer consciente de que no estabas, no podía evitar pensar que este es mi infierno personal, no el de los demás, para los que el mundo sigue girando aunque el mío se haya detenido, congelado en ese día en el que lo perdí todo, nadie necesitaba escuchar eso. 

Cumplí 30 y no fue la gran cosa, no porque no me celebraran, todo el mundo se esforzó por hacerlo algo importante, por celebrarme y al final, hacer que tu ausencia me doliera un poquito menos y aunque sonreí, aunque agradecí, aunque quise ser feliz, no pude, llegué a la casa a llorar, a recordar nuestra costumbre de partir el pastel de Sanborns a media noche, ese que a nadie le gustaba más que a ti y a mi, a recordar tus sorpresas de la nada y lo mucho que decías que un día como ese había sido el día más feliz de tu vida. 

Luego fue tu cumpleaños y lloré todo el día. No salí de la casa y pensé en todo lo que te habría gustado hacer para celebrarlo. Vi las felicitaciones que aún la gente hacía en tus redes y decidí apagar tu celular por fin, para evitar el dolor, para no ver tu nombre con cada notificación en la pantalla, para dejar de pensar que no volvería felicitarte, que tu edad se había congelado para siempre y aquel cumpleaños en el que tu dolor empezaba, en el que no entendías lo que te pasaba, había sido el último. 

Después llegó el 10 de mayo, una fecha complicada para ambas, nunca supe como hacer para que te sintieras feliz, a veces sentía que nada era suficiente, como esa vez que de niña arrugaste un dibujo que te hice y lloré todo el día. Solo podía pensar en que este año quería llevarte de viaje conmigo y volver a sentarnos en un bar en la playa, medio atolondradas por pedir cocteles hasta la madrugada, con una cajetilla de Marlboros blancos como aquella vez, la única que fumamos juntas y nos contamos de todo, todo aquello que te oculté por años y que te hizo reír como si fueras mi amiga. Después me llegó un pensamiento que llevaba rondándome meses y que no había aceptado: Ya no tenía mamá y no la volvería a tener. No puedo explicar aún la soledad que me llenó ese día, porque tuve que aceptar que ya no éramos tú y yo contra el mundo, ahora era yo sola, contra el mundo y contra tu muerte.

Sobra decir que "mi festividad favorita" no es la misma, ya no la veo con emoción, la veo como un día maldito en el que todo me recuerda que debo honrarte porque ya no estás, pero no pude hacerlo, no pude poner tu ofrenda y cocinar tus cosas favoritas, no pude ponerte flores aunque sentía que debí hacerlo, luego recordé que tu comida favorita era el mole y el mío no te gustaba, siempre me decías que mejor lo hacías tú y te decía que eras una payasa, mientras me decías “de verdad no me lo voy a comer Ana Teresa, te queda todo tatemado, ni me ofrezcas” y me reí, aunque sea un poquito. 

Este año viví dos lutos, el tuyo y el mío. Siempre me decías que era tu niña y a veces así me sentía, emocionándome con cosas de mi infancia, alimentando ese pedacito mío que tú siempre cuidabas y procurabas, pero que con tu partida también se fue. Me he vuelto más cínica, más adulta y he tenido que acostumbrarme a esta nueva yo que te llora todos los días, que a veces parece un cuerpo vacío, pero que ha aprendido a querer poquito a poco este dolor que se convierte en nueva forma de amarte. 

Algún día volveré a ser yo y los años se harán menos complicados, y las lágrimas dolerán menos, no sé cuando, quizá no sea pronto, aún estoy aprendiendo a estar sin ti, sin tus mimos, sin tus regaños, sin tu música de fondo, sin que seas mi mamá. Te voy a amar toda la vida y me he hecho a la idea de que me vas a doler todos los días, de que esto me va a durar toda la vida, solo espero que el siguiente año, mi dolor florezca, que cada que te recuerde sonría y deje de sentir esta presión aplastante en el pecho que se ancla y no me suelta, que te sienta viva aunque ya no estés, que el olor a muerte desaparezca de mi memoria y ese día de noviembre en el que la luz se fue, se ilumine con tu vida, tanto que ya no sea visible, aquella vida que me voy a dedicar a honrar hasta que me encuentre de nuevo contigo, me abraces y me vuelvas a decir “no te preocupes ratoncita, todo va a estar bien”, mientras te prometo que estoy siendo fuerte, por ahora es todo lo que puedo hacer. Así ha sido el primer año sin ti, el año más difícil de mi vida.

martes, 10 de octubre de 2017

Cuando hables de mi

Cuando hables de mi y lo hagas de mal modo, espero que también hables de ti.

Espero que les hables de todas las veces que me dijiste tonta, de todos los días que me preguntabas para que me arreglaba, que les digas de todas las noches en las que me dejaste ir a dormir llorando.

Cuando le digas a la gente sobre cómo te rompí el corazón, primero explícales cómo me rompiste a mi, cuéntales de la vez que me golpeaste el vientre, de las cachetaditas a las que dulcemente llamabas "correctivos", de las veces que me jalabas el cabello y de aquella vez que me hiciste llorar porque me dijiste gorda, cuéntales de tus otras "relaciones", pero de ellas háblales bien, no del modo en el que te referías a mi con ellas.

Cuando hables de mi, acuérdate de todos los días en los que me quedé callada ante tus reproches y del "cariño" con el que te seguía tratando a pesar de todo, que más que cariño, se había convertido en un miedo irracional.

Cuando hables de mi, también cuéntales de lo valiente que fui al dejarte, cuéntales que hubo alguien que te quiso y que tu nunca supiste valorar.


sábado, 2 de enero de 2016

Dame esta noche

Hoy es de esos días en lo que siento tu ausencia mas que otros, siento el frío, la desolación, el desamor que dejaste en cada poro, en cada partícula mía. 
Siento el corazón estrellado, casi roto, como si aquel golpe que le diste le hubiera dado la oportunidad de seguir respirando agonicamente, de doler constantemente, de recordarte a cada paso, a cada anhelo a cada plan que quedo sin nacer entre nosotros. Por eso he decidido hablarte. 

Solo esta noche te quiero de nuevo a mi lado, quiero tu aroma, tu sonrisa, tus brazos que eran mi armadura perfecta, como si hubiesen estado hechos a la medida para rodear mi cintura...para rodear mis sueños y que nunca se vieran destruidos. Necesito de tu presencia que me fue bifurcada, estoy cansada de entrar en peleas conmigo misma y terminar sangrando, terminar ausente, terminar sola, solo consciente de esta ausencia tuya que conforme pasan los días me adormece. Necesito recordarte y contar de nuevo tus lunares, es que ahora solo recuerdo los mas importantes... ¿Quién se va a tomar la molestia de hacerlo?  Necesito una noche de "te amo" callados a tu lado, con tu cuerpo desnudo y tu rostro enseguida del mio, con los alientos enlazandose como nosotros como amantes lo hacíamos. 

Te necesito aunque sea para colocarte mentalmente en mi cama y platicar contigo, no sabes lo mucho que te voy a extrañar siempre. 
Necesito un abrazo y una frase de esperanza que me haga saber que todo va a estar bien, que este dolor se irá pronto y que algún día las lagrimas se irán del todo de mi cuerpo al recordarte. Dame un "Arriba guapa, te levantaras pronto, aquí estoy" dámelo y no me lo des, por que me conoces y solo me rompería más, hoy solo quisiera congelar el tiempo de nosotros de por vida. 

Dame solo esta noche para recordarte y no dejarte ir por un momento, después vete, huye de esta ola de dolor expandiéndose, esta ola que alguien quizás ya este listo para tomar sin importar la magnitud del mar en el que esta aventurándose, en cual, además ya no habita nada, solo hay fantasmas y barcos hundidos que no saldrán a flote nunca. 

Dame solo esta noche por todas aquellas que dejaste ir, por todas aquellas borrosas en los recuerdos, por aquellas que convertías las lagrimas en sonrisas, ahora entiendo lo vacías que habrían sido. Dame esta noche por aquellas que no existen, aquellas que no llegaran nunca. 

martes, 22 de diciembre de 2015

Viaje para nunca regresar

Hoy tengo mis maletas hechas para irme, no dejo nada mio en tu camino para que encuentres y me eches de menos a cada paso, no pretendo que lo hagas, me llevo mi ropa y mis libros, mis notas y mis cartas, los regalos y las fotos ¿Para qué querrías conservarlos? Es un pretexto inútil y un recordatorio constante de mi paso por tu vida, no me recuerdes. 

Me voy para facilitarme las cosas y no vagar por las calles llenas del fantasma de nosotros que aparece en cada esquina que piso, como aquella donde me dijiste "Te amo" a media voz y con el rostro ruborizado, esa misma que presenció nuestros besos de despedida y los cigarrillos que consumíamos lento,retrasando un poco mas nuestras despedidas, deberíamos de haber fumado mucho menos  para que esta última no llegara... Pero como todo en nosotros, queríamos correr para ganarle a los días... al tiempo, para llegar a aquellos días donde nuestra cama sería la misma, donde nuestra vida sería una en la cual nuestras decisiones fueran de ambos y no de uno, pero corrimos tanto que nos quedamos sin rumbo, nos perdimos en aquel intento de amarnos, quizás hasta llegamos a la meta, una meta que nos esperaba en unos años, cuando tuviésemos la fuerza para afrontarla, fuerza que para desgracia o fortuna nuestra no poseemos. 

Me voy y no voy a mentirte, intente besar otros labios para limpiarme de los tuyos, para que aquel sello que juraste eterno se disolviera con el tiempo, para que los sentimientos me abandonaran así como nos abandonamos mutuamente, sin embargo y como era de esperarse, no funcionó, solo aumentaron mis ganas de irme, de eliminarte de mis ojos, de mis dedos, de mis piernas, de mi espalda, de mi voz desgastada de tanto llamar tu nombre, de mi pies que solo pisaban fuerte al momento de verte, ahora tendré que aprender a hacerlo por el simple hecho de tenerme. 

No esperes mi regreso nunca, no esperes una carta mas, una llamada, una mirada, una lid amistosa de mi parte; no hay nada más que el recuerdo de dos personas que no existen, que se inventaron mutuamente a su antojo, personajes de un amor de escritores, viviendo entre anhelos y fantasías que nunca aspiraron a mas que eso. Perdón por construirte a merced de mis deseos, perdón por no dejarte ser, perdón por convertirme en aquello que tu querías y nunca mostrarte algo mas de lo que era que aquello. Algo que nunca fui. Algo que nunca fuimos. Algo que nunca seremos. 





lunes, 21 de diciembre de 2015

Voy caminando por la calle, mis pisadas se escuchan cada vez mas pesadas. Respiro. De nuevo al pasado, el ruido de los coches me aturde, un abrazo, lagrimas en ambos rostros -¡Fíjate por donde caminas!- es lo único que escucho al sentir como me bañaban con agua al derrapar un auto. Pasos, platicas; sirenas inundando las calles anunciando, como si fueran la propia muerte, una partida inevitable; el ruido de puertas, vomito de palabras de una persona a otra, a otra, a otra quejándose por el transito, por que las cosas han subido de precio, gente anunciando no se que cosa, pregonando como si lo que quisieran es quedarse sin pulmones, el vapor de los coches que siempre ocasiona el frío inunda la atmósfera, haciéndome, quizás, un poco mas difícil respirar.

El hastió es casi inevitable , me llama, me agota, me turba, cada paso es más difícil, cada metro se siente como un kilómetro desgastado. Luces, suciedad, nauseas, protestas ¿Qué ocurre? no atino nada hasta ver los carteles que llevan meses hablando de lo mismo; justicia, justicia, justicia ¿Existe? no lo se, aún no la conozco. El camión, el frío sentir de las monedas contra mi mano sudorosa, sin lugares, sin descanso, como siempre; recurro a la monotonía y me inserto los audífonos, nunca he entendido porque sigo escuchando lo mismo, tan vacío y sin vida ahora, next, next, next... Sin sentido, sin ganas... Incomodidad, empujones, mas hastío, el semáforo eterno que se me figura una perdida de tiempo y de vida inexistente, de prisa que en realidad nadie tiene, pero que todos aparentan -Aquí bajo-  alguien grita después de ser ignorados sus toquidos a la nada, a un chófer que solo piensa en donde mas hacer base y completar para el pomo y la caguama que tomaran los del sitio en la noche, la gente baja y suben nuevos rostros que observan impacientes entre las dos estrechas filas a la espera de un asiento vacío, mientras que aquellos que van sentados los ignoran con cara de incomodidad, viendo a la nada por las ventanas, escuchando solo ideas y problemas inconclusos que circulan por sus mentes. El frío de nuevo, aunque no se si sea preferible ante el calor humano del camión, la sensación de


lunes, 13 de julio de 2015

Aquello que entre sabanas no encuentras

Me tienes enamorada, enculada, estupidizada y cualquier otro adjetivo que se pueda relacionar con aquello de amar profundamente a alguien. Te vi a los ojos hoy y por primera vez en a una pizca de tres años te sentí distante, casi como si te costara trabajo tocarme y decirme "Te amo"
 Tuve que jalar tu brazo mas de tres veces para sentirme de algún modo  tan segura como siempre me he sentido bajo tus brazos, tengo que decirte que me sentí algo estúpida viéndote con aquella cara de tonta que suelo poner cuando te veo; tan feliz y tan tranquila al sentir mi cuerpo a lado del tuyo, como si fuese la mujer mas bella del universo, si, así me haces sentir siempre, pero vi tu mirada algo vacía, como buscando algo en un espacio inexistente que no esta, estará y no se si alguna vez estuvo.

jueves, 8 de enero de 2015

Rosa Té

A un parisino

26 de noviembre, 1878
Rosa Té está muy enferma, sus labios carmines cada día pierden mas el color y su largo cuello níveo se ve débil contra la almohada a la que lleva postrada ya un par de meses. El dinero cada vez es menos, mi maldita adicción nos ha dejado sin propiedades, sin sus bellos vestidos… Sin la capacidad de poder pagarle los medicamentos para la tuberculosis que se la come por dentro.  No la merezco, vendió sus  joyas para poderle pagar  a la servidumbre un par de meses pero  después de no recibir sueldo alguno se han ido, solo quedan dos o tres de sus damas mas fieles que no son capaces de dejar a la bella moribunda. Con los pocos vestidos finos que le quedan se arregla cada mañana, se colorea las mejillas y los labios para estar en su aposento lúgubre “Quiero  morir bonita” dice ella; Rosa Té aún enferma es bella, algunas veces cuando duerme, la observó y la acarició,  pienso que es la mujer mas bella aún con las ojeras púrpuras, los labios rosa pálido, los pómulos mas marcados que nunca, me provoca un nudo en la garganta que esta mujer hermosa, que amo inexorablemente este consciente de su lenta muerte, que cada vez parece mas próxima.
  Mi Rosa Té perdóname por tanto que te he hecho pasar… Mi bella Rosa Té, aún recuerdo el día que te conocí, paseando por la calle; atemorizado por tu apariencia créme de la créme apenas y me atreví a hablarte, pero en cuanto me viste, toda tu bondad y humildad salió a recibirme y a ahondar en una plática que nos mantuvo hasta que la oscuridad lo inundo todo, te despediste con un beso en la mejilla y partiste en tu carruaje, quedamos de vernos ahí mismo las siguientes semanas, hasta que pedí tu mano. Prometí cuidarte y no le he hecho… Perdóname… Perdóname… ¡Perdóname!
-Fin de la primera anotación  
7 de diciembre 1878
Continué con mi vicio a las apuestas con el fin de recuperar algo para curar a mi Rosa Té, pero sólo pierdo más y más, el dinero no alcanza y Rosa Té se esta dando cuenta, los últimos días me he quedado a cuidarla  y ¡es tan feliz! Siento como si se recuperara un poco mi pobrecita, algunas veces siento que tengo a la Té de toda la vida frente a mí, dice serle suficiente esta medicina de estar conmigo, pero su tos se ha ido intensificando y la cantidad de sangre es mayor, y aún en esas condiciones se las arregla para sonreír cada que entro a su cuarto, me muero por tocar sus labios, pero ella me lo niega diciendo que no quiere que enferme también y en caso de que ocurriese, ella no me podría cuidar y eso la mataría aún mas rápido. Es tan buena, conforme se le va  expirando la vida, siento que me estoy yendo con ella. Mi Rosita, mi Té, mi vida…No te vayas. Iré a probar suerte de nuevo con la esperanza de sacarte de esta oscura enfermedad que te arrebata de mis brazos.
-Fin de la segunda anotación

14 de diciembre 1878
Rosa Té apenas y se mueve, llegue en la madrugada y estaba como un tempano, sentada esperándome sobre su cama “¿A dónde fuiste? ¿Por qué tardaste tanto?” era lo único que atinaba a decirme entre tosidos, la tapé y estuve a su lado hasta que se quedo dormida, lloré sobre su regazo calladamente como un niño pequeño. Ya no quiere comer y dice que su dolor es tan grande que cree que hasta el alma le esta carcomiendo la enfermedad, estoy desesperado.
Las apuestas ya no funcionan y nadie quiere contratarme, el dinero que recibo de la pensión de mis padres ya no es suficiente y sin embargo no dejo de ir a jugar con la ilusión de que algo ocurra, pero solo pierdo, cada ficha que se va es como un día menos de vida de mi Rosa Té. Su talle ahora es como el un diente de león, tan delgado que al acostarla solo necesito medio brazo para rodearlo, una charada de la vida diciéndome de algún modo que mis brazos pronto ya no serán necesarios para ella ¿Qué voy a hacer yo sin Té en mi vida? No habrá nada.
-Fin de la tercera anotación
26 de diciembre, 1878
Rosa Té se me ha ido hoy, mi bella enferma solo dejo la silueta de su figura exquisita en la cama y el perfume de rosas que usaba de acuerdo a su nombre, siempre dijo que era de buena suerte llamarse como una flor con tal aroma, que así iba a dejar huella… Y la dejó, jamás me había puesto a apreciar su perfume como lo hice hoy.
 Llegué de jugar como cualquier día, solo que no era cualquiera, después de mil intentos llenos de fe para salvar a aquella que era el amor de mi vida, gané, gané lo suficiente como para que fuera tratada por el mejor médico del mundo, lo suficiente para ser digno de aquella mujer hermosa con corazón de oro, un millón  exacto. Brinque, corrí, lloré; lo cobré enseguida para llegar a casa con la buena noticia, para ver su sonrisa enorme y con todo el anhelo de una moribunda que se niega a morir… Llegué para encontrar un cuerpo a mitad de la sala a medio preparar para ser velado, creí era mi locura por no dormir bien en meses, corrí al cuarto esperando verla ataviada como siempre, estaba la cama vacía  y su perfume mezclado con ese olor casi imperceptible de cuando se acaba de morir. Deje a mi Rosa Té morir sola, esperándome eternamente en su cama, pero su alma no puedo seguir esperando, mi Té murió angustiada, cansada y esperando… ¿qué hombre soy?… ¿¡Qué clase de ser desalmado soy para no pasar junto a mi esposa lo últimos minutos!? grite por horas, sus fieles compañías me dijeron: “Señor, no se preocupe. La señora Té murió dormida, tanto que lo hacía últimamente la pobrecita, le aseguro que ni lo sintió aquella linda criatura… no se ponga tan mal no había nada que se pudiese hacer”
Fingí tranquilizarme y me encerré en este cuarto donde murió mi Rosita, mi pobre Rosita… Ya no tendrás que esperarme mi amor. Siempre voy a estar contigo.
-Fin de la cuarta y última anotación

  
Alana

domingo, 7 de septiembre de 2014

Paris X

Pase días enclaustrada en mi apartamento, los cigarrillos se esfumaban uno a uno llenando ceniceros del mismo modo que mi cabeza se llenaba de recuerdos, me preguntaba cuantas veces la había visto, que tanto la seguía buscando;  a lo mejor en aquellos momentos en los que yo me llenaba de dolor inescrutable el seguía saliendo descaradamente, buscándola, besándola con aquellos labios que creí míos por algún tiempo. 

El teléfono sonó incesantemente por unos cuantos días, me pregunté muchas veces si era el, pero no contestaba por no enfrentarlo, porque no me escuchara, mi voz sonaba como algo ajeno, apagado, sin vida, el solo escucharme me llenaba de una angustia repentina y me mantuve en mutismo; el simple hecho de bajar a alguna dependencia por una cajetilla  me apenaba y me refugiaba de nuevo, el tiempo seguía su curso, 
y comenzaba a hacerme a la idea de que todo había terminado, algunos días intentaba ignorar el asunto, hacer como si se borrara de mi memoria lo ocurrido, desde el primer hasta el último día en que salimos; otros me  llenaba una rabia repentina que descargaba en contra del mundo encontrando hasta el mas mínimo pretexto para enfurecerme y como olla express ir soltando la presión poco a poco y en mis peores días (que fueron pocos pero no por ello tuvieron consecuencias trascendentales) mis dedos parecían cobrar vida propia y urgían por marcar su número, la mayoría de las veces lograba contenerme e iba a la indiferencia o a la rabia de nuevo, hasta que como un virus que intentan contener en las películas y se sale de control, mis ansias ganaron y escuche su voz por el otro lado del auricular. Me congelé por un momento o eso era lo que a mi me pareció, pero al recobrar un poco de control de nuevo me encontré interrumpiendo mis propios reclamos, sollozos e incoherentes palabras, callé por un momento y el silencio invadió algunos momentos nuestras distintas dimensiones, hasta que pude escuchar un suave y desvalido "Lo siento", quise tranquilizarme, intentar obtener explicaciones, y dar las propias, pero solo pude llorar con la bocina enterrándose en la palma de mi mano, como si al dejarla ir lo dejará ir de igual modo, se mantuvo callado escuchando el sonido que era casi imperceptible del dolor que me causaba; era lo menos que podía hacer, escuchar aquel reclamo callado, silente y vergonzoso que solo se asomaba en forma de lagrimas, de algún modo lo necesitaba a lado mio, necesitaba que me abrazara, que me ayudara a digerirlo todo, que solo estuviera conmigo...De algún modo lo hizo, quedándose del otro lado aunque no tuviera que, escuchando lo que necesitaba que escuchara, mientras pudo colgar apenas escucho mis alaridos sin embargo no lo hizo... A veces no entiendo como es que me hace amarlo aunque no debería... Como me hace ir en contra de mi misma.

Alana.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Paris IX



  "Tu mi amado Antoine, la tristeza que me embarga es enorme al igual que mis ganas de huir de tu presencia. Por ti es que estoy frente a esta hoja en blanco que espero ir llenando poco a poco, así como nosotros hemos ido llenando estas hojas implícitas que se nos dan día a día. Los días aquí en París empiezan a perder sentido, no entiendo tus motivos y para serte más sincera, tampoco tengo un verdadero interés en conocerlos; el daño que has causado tiene dimensiones inimaginables, quiero irme. Quiero dejar de verte, de sentirte, de guardarte en aquel estante con tesoros en el que te tengo, quiero irme a retener a algún lugar donde pueda destruirme y quitarme este peso terrible que siento en el pecho, me asfixia, me haz roto de un modo en el que es muy difícil pegar a alguienAntoine te amo y no quiero pretender como tú, que todo está bien, como si aquellos labios no existiesen, como si tú pasado de pronto se desvaneciera y lo perdieras en la inmensidad de tus pensamientos. No quiero confrontarte porque  ya estando aquí en tu cuarto lo siento todo muy ajeno,quiero salir corriendo, pero mis piernas se quedan paralizadas y sin que me dé cuenta de pronto mis sollozos empiezan a golpear las cuatro paredes. Tu no sabes lo que pienso, no definitivamente no lo sabes. Tu no sabes las veces que yo anhelado el cielo estrellado que no me perteneció, las dulces palabras que a diario tenía, el modo en el que tu pendías de sus suspiros, quizás por eso me ha dolido tanto, porque aun estando yo; ella seguía teniendo todo aquello, ella te sigue teniendo..."

La pluma me temblaba en la mano al escribir esa ultima línea, tenía mas que decir, tenía que decirte lo furiosa que estaba, la melancolía que emanaba en todas las formas posibles... Cartas, notas, canciones, lagrimas, escritos sin sentido, paseos en lo que se me olvidaba en donde tenía que bajar del autobús; pero ese balde de realidad que sentí al escribirlo me impidió continuar, lo quería dejar así, inconcluso justo como nosotros, no quiero vomitarte palabras de reproche que apestaran después de un tiempo, pero me iba para siempre y estoy forzada a decírtelo todo.


"No se como nunca me percate, no se como estaba tan enamorada que no note  las miradas perdidas, los besos de arrebato, los escritos botados en la mesa, los que leía y me decía habías escrito hace ya mucho (cuando tenía un par de días), las películas en la mesita de café con las tazas encima, todas aquellas cosas que te la traían a la mente... y como yo que era la única "cosa" que te distraía de ello.     Recuerdo una nota de aquella que una vez vi en tus repisas de hace ya mucho, procure no enloquecer e intentar convencerme de que la nostalgia a veces es buena conservarla para preservar el sentimiento, pero he de confesar que mi vaga mentira nunca me entró del todo a la cabeza y ahora todo empieza a cobrar sentido.Tampoco note los miles de cigarrillos que fumabas al día, como tus palabras pesaban mil toneladas cuando hablabas de ella, pero para mi eran espuma que deslavaba el agua cuando salían de tu boca ignorando... No nunca lo note. 

Debo decirte también que me entere hace unos cuantos días, por intuición, por rumores, por esta curiosidad que tu "tanto amas" y que a veces me lleva a abrir la caja de Pandora para sacar todos los males existentes, quería hurgar en tu alma y termine hurgando en la propia, solo para averiguar que nunca te conocí, que me enamore de alguien que probablemente no existe siempre, mas que en su estado de melancolía, y que estado mas bello es este... Te amo melancólico, extrañando y anhelando algo que no tienes, intentado convertir a alguien en tu nuevo objeto de amor, quizás fingiendo a veces que no soy yo,  que soy ella...que modo tan cruel de enamorarme tienes, que falso y que verdadero; que tonta yo por enamorarme, que afortunada de haberlo disfrutado... Te amo y debo irme."

Deje la nota confusa y quizás algo inconclusa sobre el buro del lado donde duerme, las lagrimas me estaban venciendo, me sentía atrapada y tenía que irme, salí por el largo pasillo en cual camine muchas veces sonriente, como un museo sentía los recuerdos enmarcados en la pared observándome.  Que salida  mas triunfal que partir limpiando lagrimas en el elevador.


Alana

martes, 20 de agosto de 2013

Solo esto

Te escribo, porque tiene un tiempo que no lo hago, porque quizás no te digo lo suficiente para enamorarte a diario, siento que las palabras a veces no me alcanzan  y que los relámpagos de inspiración que llegan, no merecen tanto sentimiento, no son merecedores de tus labios y tus elogios. 
Porque quiero amarte a diario y vivir contigo; estaría bien ¿No lo crees? mucho café y muchos besos, mucho tu, mucho hacerte el amor, muchas caricias, infinitas mañanas con tu rostro a unos cuantos centímetros, muchas noches de velo con olor a incienso, mucho tu, tu, tu, tu... nosotros, si mucho nosotros y escritos que te enamoren; yo se que me responderías "¿Más loca?" Si ,mas. Para que sea suficiente para toda una vida, para tenerte un poco mas que unos momentos y te pueda llamar mio sin que la palabra se vea arrastrada por el viento ¿Me lo permitirías? Tenerte mas tiempo del que debería, construir todo poco a poco, un sueño, un amor... una vida, amarte hasta que la tierra me consuma y renazca de nuevo ¿Lo harías? 
Es lo que mas anhelo, lo que esta pequeña niña que haz hecho crecer con el tiempo pide a gritos, aquella que desde muy pequeña no ha querido nunca mas nada, que te veía entre canciones sin significado, que te encontraba entre lagrimas, que te tenía encerrado en sus burbujas de utopía, que lo único que pide eres tu... Esto.

Alana

miércoles, 5 de junio de 2013

Carta, hasta siempre

Hoy no me quiero cansar de lo que sucede entre tu y yo, te dejo ir tan libremente como llegaste con tus caprichos y la ternura que me traías día a día. Me asomo a la ventana y entre la gente confundo tu rostro con cada persona que pasa, tu nariz y tus labios,  la lluvia opaca mi vista y me enfoco de nuevo a esta carta que te parecerá incluso inútil. Me tengo que ir no porque ya no te ame, si no porque cada cosa en este mundo tiene su ciclo ¿Me entiendes? Las hojas caen en otoño y para el invierno  los arboles se ven muertos; no quiero voltear de repente y ver nuestro árbol seco y destruido por el frío, dejo las cosas ahora que son joviales y cuando más te amo para recordarlo así, porque quiero llorarte y sentir el vacío de las calles cuando no vaya de tu mano, en lugar de agradecer el ir sin tu compañía. 
Se que las cosas no serán lo mismo y que me odiaras con lo mas profundo de tu ser, no lo comprenderás en un principio y no importa si no lo haces, pero no quiero que me odies si yo lo hago también. Llorare tu ausencia en cada momento que mis pies toquen la acera fuera de la casa, cuando el sol brille mas y no me pueda contener en ella. No habrá un día en el que no te extrañe ni tenga ganas de sentir tu brazos alrededor, verte por aquí y por allá en la casa o a lado de mi en las noches cuando el insomnio sea insoportable y solo quiera voltear a despertarte y contarte que un día quiero ir a navegar al mar en un barco durante días y acostarme en la cubierta en las noches para contar las estrellas. No me quiero ir... espero una llamada tuya en los próximos minutos que me de señal de que esto es lo incorrecto, pero el teléfono no se escucha en ningún lado, tu esencia perfuma la habitación en la que escribo, esta, tu favorita en la que dejas colillas amontonadas en el cenicero solo porque te gusta observarlo lleno, que a pesar de mis reclamos tiene una alfombra que no le combina y que ahora que la observo no le va tan mal, quizás sea solo el que tu la hayas escogido, todas tus cosas se me vienen encima como una tonelada de muerte. Quiero terminar esta carta porque las cosas difíciles jamas se me han dado, pero de repente siento que nunca te dije lo suficiente y ahora que quiero decirte lo último no puedo, las palabras se amontonan como si cobraran vida y tampoco quisieran dejarte, pero no podría terminar si te lo dijera todo y de pronto me viera de nuevo tan feliz y con la decisión de nunca irme, siempre he creído que la intuición es buena a igual que la duda, solo tu sabes todo lo que entre lineas mis dedos dejan para que tu lo descifres. Te amo como no lo hará nadie, se lo injusto que esto suena, pero no me puedo permitir mentirte, en todo este tiempo no lo he hecho, me voy con todo el amor que alguien podría tener, para que así se quede intacto por el tiempo.

                                                                       Hasta la siguiente vida y cuando el    
                                                                       destino lo quiera.

                                                                                

domingo, 19 de mayo de 2013

Someone's diary

                                                                                                                               /03/2013

It's afternoon or that seems in my living room, I shut the windows, the lights disturb me more than a rancid hangover, I haven't got some nice sleep in days, I just woke up crying fountains, and lay down my head again sobbing. I don't know whats wrong you know? I'm just getting tired of noticing, kind of believing that I was this little replacement of another guy, of some old songs... Who on earth sings in your ear the song that a  few yesterdays was meant for someone else? No one have ever gived me a mixed taped otherwise I have left broken songs spread around someone's room, and I left the songs as they were. Broken. A broken gift can't be glued and given to someone else  I... I don't know what she's playing, but I love torturing myself more or less, I get dizzy just by thinking about it...  *Ring ring* here is again another missed call I don't wanna answer, this shit has been ringing all day but, although it's not with her ; it's me, I've been fighting the unfightable, I've been fighting the chances, rejecting the probs, competing to someone who is no longer there ... *Ring ring* (He left the pen down close his notebook, and at last took the phone)

- Hello
-Hi lovely kidnapper
-How are you love?
-Fine, just worried because I couldn't find you anywhere
-Yeah, I was just thinking ...
-'Bout what ?
-Just... nothing
-Oooh c'mon tell me
-Really it's just... Promise me something all right?
-Whatever you ask I promise
- If by some chance I go, if by some chance my heart breaks, my mind collapses and my breath cuts, just don't ever took steps back like you did before, like when...  when...you know what I'm trying to say...
- You mean... Oh my love, you know I don't think about that in a long, long time I have told you that a bllionth times, and don't ask me that. Not now, not ever. If by some chance you go, your heart breaks, your breath cuts I will took all the steps back I needto find you, to fix everything broken and collapsed. You know I love you more than anything in the whole world, and so you know I'm never gonna leave, so stop circling that in your crazy interesting mind. Okay? I love you always 
-I love you always too. May I see you in a while? 
-Of course babe 
- Then I have to hurry, I pick you up. I love you 
- Me more 
-Bye
-Ciao

(He opens his notebook, and write at the bottom of the last page)
                                                                                                                      23/03/201

-Everything is ok.... She loves me right? There's nothing else that could matter.

jueves, 25 de abril de 2013

París en un café VIII


Escuche como se alejaba por el pasillo al cerrar la puertas del elevador entre de nuevo a la casa quite unos libracos que le mostraba y ocupaban mi lugar en el sillón me tire en el aun oía a su perfume hicimos el amor en todo el departamento sus ropas botadas por aquí y por allá. Recordé su pregunta; fantasmas, recuerdos esa imagen volaba por mi mente a la par de la de Alana. Me intente mostrar indiferente. Un whisky no me caería mal... Mala suerte, se había terminado. Ya habían pasado un par de meses y me sentí recapitulando todo como aquel libro viejo que se lee de pequeño e intentas recordar de grande; una exageración probablemente.

La música siempre lo hace pasar rápido, subí el volumen del estéreo un poco lo suficiente para que no confundiera las escenas en mi mente...

Tenia un par de horas de haber llegado a lo mucho de la plática en el sillón de su departamento, no estaba preocupado en realidad, y nos ahorramos todos los dramas innecesarios que solían hacerse; su rostro minimizado a una mueca y mi sentimentalismo reprimiéndose en las ventanas de mi rostro. No, esta vez estaba tranquilo, la realidad es que no sabía lo que ocurría, de saberlo hubiese dado un portazo, y arrastrado mi apacible rostro a algún lugar en donde desfigurarlo, pensaba que cuando ella solucionara sus líos regresaría a los míos, viviríamos juntos permanentemente y no épocas como solíamos hacerlo; y luego quien sabe, en algún futuro azaroso ser lo que siempre esperaba, aunque... a quien engaño, no esperaba nada, no tengo idealizaciones, solo quería que la mujer de hielo se fuera como cuando dejaba salir a la luz a aquella imperfecta mujer de la que me había enamorado. Jamas pensé en la posibilidad de que existiera alguien mas, o tal vez si, yo nunca le he sido fiel del todo, como si jamás un te amo falso hubiera salido de mi boca a alguien mas a lo largo de todo este tiempo, falso, falso en el aspecto de que jamas serían como para ella, para mi eso era amor, lo demás era engañarme a mi mismo con falsas provocaciones sexuales besos a media noche y llamadas que solo dejaba sonar en el epistolar silencio que embargaba mi casa. Semanas después fue cuando supe lo que en realidad sucedía, no quería saber nada de ella no después de los días de haber ido a verla preocupado, de ser algo y nada a la vez, yo ya no quería saber mucho de ella ni de nadie: pero llego Alana con su cara curiosa y seria, sus ojos enormes y sus niñerias, a abrir mis labios con los suyos. 
Desde el primer momento me encanto su andar y su voz , necesitaba hablarle aunque no negare que en un principio el pasado seguía flotando en mi mente, jamas podría decírselo, pero así era, y a pesar de ello su rostro y nuestras platicas ocupaban mayor espacio en mi mente , a tal punto que quería estar con ella la mayor parte del día. Por supuesto los rumores y algunas verdades no tardaron el llegar a oídos de Lucett y encaprichada como siempre lo fue apareció una tarde en mi apartamento.

- Veo que sigues sin recoger tu correspondencia diario-  Tenía el bonche  de sobres extendido hacía mi, pero las compras que sostenía en las manos no me permitían tomarlos.

-Luc, ¿que haces aquí? No te esperaba- Me vio algo enternecida pero seria

- ¿Que interrumpo la visita de alguien? Esque....- Dudo un poco al final y yo presentía lo que estaba ocurriendo. - Debo de hablar contigo ¿Podemos subir?-

Yo jamas he sido descortés y por los buenos tiempo accedí, pedí el elevador para que no fuese incomodo la tardanza que podía ocasionar las escaleras, me pregunto como había estado mientras revisaba distraidamente los sobres, yo no comente nada de Alana porque la pregunta no lo ameritaba, solo dije que bien, que enseñaba en una escuela privada cerca de la Rue de Rivoli y en mis tiempos libres intentaba filmar un corto para el festival independiente entrante, llegamos a mi piso y el pasillo jamas me había parecido mas angosto y largo. como si los dos no cupiéramos en el mismo espacio, cosa que era imposible ya que era muy ancho en realidad, pero a mi me faltaba el aire, abrí la puerta y deje las compras a un lado, bote la llave en la mesa y le ofrecí algo de tomar

- ¿Tienes de todos los tés que me gustan? O ese café que tomábamos todas la noches ¿Aun lo compras?-

-Si, ambos ¿Que prefieres?- Yo aparentaba distracción revolviendo las caja de Twinings en mi alacena y fingiendo buscar algo

-Café entonces, con azúcar por favor- Me veía muy directamente desde el sofá donde había tomado lugar, yo me dirigí a la cafetera a servirle y me prepare un té demasiado rápido, quería saber en realidad porque había ido, lo lleve a la sala y tome asiento 

- Entonces... ¿Que ocurre? ¿Estas bien?-

-No en realidad, te he extrañado, todo este pequeño tiempo, no hay nada mas que quiera que olvidar nuestras diferencias, lo que ocurrió, se que fue difícil pero entiéndelo, quiero volver.- Sentí como un balde de hielo recorría mi cuerpo lentamente , me quedaba sin palabras, todo se quedo en blanco justo en ese momento.

-Yo no se, no puedo ¿Porque haces esto?-

-No lo se... Porque te extraño quizás, porque me hacía falta estar alejada un tiempo para entenderlo, porque quiero salir de todo este caos que creamos y repetir todo aquello lindo que alguna vez tuvimos, y ademas se que de algún modo tu también lo quieres.- Se iba aproximando cada vez mas a mi hasta que sus labios me alcanzaron e instintivamente y atado a las viejas costumbres mis manos se aferraron a su torso y cuello, no podía detenerlo, sus piernas, sus pechos, su espalda , su malévolo y premeditado modo de decir todo lo que unos meses antes yo quería escuchar sonando adorablemente inocente y lastimada, me levanto del sofá para arrojarme contra las paredes hasta llegar a mi cuarto y rodar sobre mi en lo que alguna vez fue nuestra cama, y justo al tocar las sabanas, casi como si Alana estuviera impregnada en ellas, me detuve cortando todo impulso de tajo ¿Que estaba haciendo? ¿como le podía hacer esto a ese ser que tanto miedo tenía, que se acerco a mi sin siquiera saber quien era? Su risa resonaba en mi cabeza y la imagen de su rostro, su cuerpo rebotaba en mis adentros.Gire sobre su cuerpo ya semi desnudo, lo aprecie parado a la orilla de la cama y se me hizo desconocido de repente.

-Lo siento Luc, no puedo. -  Me senté en la misma orilla y su mirada se torno arrogante y desubicada

- No entiendo, ¿que acaso no fue suficiente venir hasta acá? ¿Quitarme el tonto orgullo? Parece que no puedes hacer lo mismo deja que los resentimientos se vayan, siempre es la misma jodida historia ¿No? A menos... ¿Tu amor por mi desapareció así de fácil?

-No es eso, ni es que haya sido fácil y lo sabes perfectamente, quiero ser del primero del que escuches lo que tengo que decirte, es solo que conocí a alguien...- Me vi interrumpido de repente

-Por favor- Se rió socarronamente. -Como si fuera la primer y la última que engañas a alguien conmigo, no, no mejor aun, como si fuera la primera vez que dejas a alguien botada por mi.- Se acomodaron nombres en mi cabeza y la sonrisa picara de ambos sabiendo que no era lo correcto y ni recordando aquellos tiempo lograba mover de lugar mi decisión.

-Es distinto, quiero que nos superemos, y con ella no es lo mismo, ni siquiera se como decirlo pero me imagino que a estas alturas el modo es lo que menos importa: Somos una pareja y no creo que sea justo, es hora de madurar y dejar de andarnos con juegos ¿No crees? Estamos en un circulo vicioso al cual yo ya le pude dar fin, pero me gustaría tratarte si quieres algún día cordialmente  a pesar de todo eres mi amiga y tengo mucho mas tiempo de conocerte.- Le tome la mano, y es que el pasado es imposible de borrar y el cariño así hacía alguien nunca se va del todo, pero ella la quito apresuradamente, sus ojos se humedecieron de rabia y dio un salto afuera de la cama

- ¿Es en serio entonces?  Me dejas ir así sin mas después de tanto tiempo de pelearme- Lo dijo tan enojada y seca que empezó a sacarme de mis casillas

-No te dejo ir Lucett, creo que en realidad eso ya sucedía mucho antes de dejarnos de ver y sin embargo ¿Que tienes que reclamar tu? Te odie y te ame tanto que al fin de cuentas tenía que llegar a un punto neutro. Créeme que jamas fue lo que imagine, pero así sucedió- 

Mi tono era muy cansado a pesar de la irritación que me causaba, me vio largos segundos a los ojos, y sin decir nada y de un modo mecánico se puso las medias, las botas y el vestido, tomo su bolso de la sala y así de la nada como llego, salio por la puerta, no la intente detener, todos mis sentidos la dejaban ir por fin a través de la puerta no se si ella me dejaba a mi al salir del apartamento, esperaba de verdad que lo hiciera. Ya no me embargaba la soledad como otras veces, quizás algo de nostalgia, melancolía de aquella buena que te deja solo los buenos momentos en la mente con la plena consciencia de que no regresaran.

¿Antoine?

martes, 23 de abril de 2013

¿Saben lo que es querer morir?

Así como las gotas de la lluvia se expanden al caer, se iba expandiendo el vació que se había creado hace apenas un par de semanas, la rutina, el cansancio, llevo semanas tirada en un sillón, pensando en el supuesto y atractivo futuro que me espera, anhelándolo con toda el alma. ¿Saben lo que es querer morir? Escuchar negativa tras negativa, reproches, enojos, cosas que no estaban en mis manos y aun así las senti fluir cual agua entre los dedos; llorar toda la noche quizás hasta el día siguiente, las lagrimas se empiezan a agotar y el llanto se vuelve mas espaciado, pero el nudo en el pecho, la pesadez que siento en la espalda no se va, solo me hunde mas y pataleao para intentar salir hasta que me doy cuenta de lo inútil que es cuando el aire ya no entra en mis pulmones, pido a gritos ayuda y nadie me escucha, una salida un respiro de mis pensamientos, mas exigencias y mas reproches es lo único que viene cual globos erizados en una historieta.
La misma sensación de unos años atrás aparece solo que sin tener los mismos patéticos motivos, la vida me golpea y no encuentro el momento de querer escapar de esta, la zozobra me come ¿Y mi futuro? ¿Y la casa azul que veía entre sonrisas? ¿Donde están ahora el llanto de bebé a media noche que entre mis sueños escuchaba? ¿ Mi espejo reflejandonos peinando a una pequeña niña? ¿Que le hecho a todo eso?  Porque mis ganas de alcanzarlo se agotan contradictoriamente cuando era lo que mas quería. ¿En que momento mi cabeza se esfuerza en convencerme de ponerle una pausa definitiva a todo esto? Llorar cansa y las desilusiones también, vivir nos agota después de tantas bofetadas, y yo... Yo estoy exhausta.

miércoles, 27 de febrero de 2013

2 extraños ¿De nuevo?

Tengo los recuerdos encerrados de hace un año, los detalles que no eran relevantes ahora lo son todo

-Oye regreso en un rato, cualquier cosa ¿Mañana a las 5 en el pasillo?-
-Si en las bancas azules-

Unas cuantas horas después el regreso a la platica nocturna a la que me tenía acostumbrada, películas, música, nuestros ideales, y lo que me pareció mas curioso :
Juan Antonio Fuentes Garcia
en que tipo de obra me pondrías? yo te digo en cual pero responde

Annie Narváez
si te pusiera como un personaje...

Juan Antonio Fuentes Garcia
suena a titulo de canción


Annie Narváez

 Serias de los que nadie acaba de comprender, analíticos y misteriosos, pero con un toque de humor
tal vez te pondría en las calles de París
disfrutando de los cafés que hay en las esquinas de las calles
y una aventura esperándote a la vuelta de cada esquina
Juan Antonio Fuentes García
yo te pondría en una película de una turista estilo Gus van Sant recorriendo muchos caminos buscando algo quien sabe que con un pasado misterioso


Así fue la ultima conversación antes de nuestro encuentro, nos despedimos con un te veo mañana, tenía 4 días exactamente de habernos conocido, virtualmente por supuesto, ni siquiera supe el porque lo acepte solo puedo contar como su foto maquillado de payaso y fumando se me hizo de lo mas cautivador, sus platicas lo confirmaron, me contó sobre su afición al cine y lo que le gustaba algo así como alternativo, trova y rock en resumen claro, no me lo dijo pero fue implícito con todas las películas que mencionaba : Era (es) un aficionado al cine, me dijo que quería estudiar ciencias políticas (Esto ha ido cambiando con el tiempo, o nunca me entere si era su segunda opción, pero ahora ira al CUEC, estoy segura de que sera un gran director) escribir en un tono periodístico sobre estas, tenía miedo a la sombra de las palmeras en la noche, a las alturas y me dijo que la mejor época que había tenido en su vida fue cuando vivió en Cd. del Carmen, como le gustaba el café, fumaba una cajetilla a la semana, sus padres estuvieron en la milicia cosa que no decía con orgullo... Fueron muchos detalles todos estos se me quedaron grabados. 

A la mañana siguiente me desperté bastante nerviosa consciente de nuestro encuentro, encendí la computadora con la ilusión de encontrarlo pero no estaba, me bañe y perfume con cremas mas de 4 veces, cambie mi atuendo otras 10 y elegí los accesorios cuidadosamente un moño beige un collar con un torre de parís, una torera vintage, pantalones de mezclilla con moños atrás, zapatos con tacón café y una blusa beige transparente y vaporosa, fui corriendo nerviosa a nuestro encuentro, las clases transcurrieron mas lentas que de costumbre, debo confesar  que no entre a una con tal de conocerlo ¿Como sería en persona, que pasaría? ¿Porque ya estaba tan atolondrada por alguien que conocía a pinceladas que se pintaban con palabras por medio de una pantalla? Le dije a una amiga que saldría con alguien, me pregunto si era el, hace un par de días había ido literalmente a despedirse de mi solamente y desde ahí no hacía mas que hablar sobre el, pero preferí mentirle para que no se entrometiera, no quería escuchar las críticas de nadie o que me dijeran que debía o no hacer; así que solo le dije que ella no lo conocía y debía de irme.
 Baje corriendo por las escaleras que daban hacía las bancas donde habíamos fijado nuestro encuentro faltaban unos minutos y esperaba no estuviera aun pero al bajar el ultimo escalón y voltear agitada ahí se encontraba sonriente platicando con un amigo suyo, con una camisa negra sobre una playera, mezclilla y unos tennis blancos su mochila a lado y la sonrisa que había visto por primera vez en la entrada de la escuela sin que el me notara, reluciente delante de mi me acerque fingiendo frescura  e indiferencia ante su temprano arribo, lo salude con un simple "Hola" sin besarle la mejilla, se despidió de su amigo y caminamos por el largo pasillo hacía la salida platicando sobre cualquier cosa, me dijo que si quería ir al edén un parque cercano que aun no conocía, seguimos platicando y al llegar me ofreció un cigarrillo nos sentamos en una banca cercana al inicio de un camino de losetas  de ladrillo y asbesto en medio de el pasto platicamos de cine, películas, su infancia, la mía, algunas épocas de secundaria, nuestras viejas relaciones (por raro que parezca) y en el transcurso sentía su voz resonar en la banca, lo escuchaba con atención, su voz mas que leerlo me tenían encantada como cuando lees un libro y no quieres despegarte convirtiéndose en tu libro favorito o la canción que escuchas solo con audífonos para que nadie te interrumpa, así era y es el. Contemple cada facción suya mientras hablábamos; su no del todo perfecta nariz que a pesar de estar ligeramente curvada hacía abajo y con un lunar en ella, hacía un perfecto juego con sus ojos café chocolate y las pecas en los pómulos, su cabello chino castaño claro que tenía destellos pelirrojos y algunos rubios y su amplia frente, la cara alargada y las cejas no tupidas pero tampoco escasas, sus dientes parejos, y sus labios... sus labios que eran como la pieza maestra de toda su cara a lo que mi atención era dirigida, el superior con forma de corazón ampliado, el de abajo voluptuoso y enmarcando a la perfección el de arriba, moría por besarle, pero al mismo tiempo una discusión interna tomaba lugar en mi cabeza enumerando las razones por las cuales lo que impulso indicaba era ilógico. 

1 No lo conocía

2 Sospechaba que existía una novia 

3 Jamas había besado a alguien así 

4 Era mas chico que yo 

Y así seguía el listado pero hubo un punto en el que hice todo a un lado y solo estaba nerviosa, hable mucho de Lovecraft, recuerdo eso y me avergüenza un poco debía de haber parecido que era el único autor que había leído o que era una fanática del terror cósmico y la existencia de vida en otros universos (para mi suerte y en contra de todo pronóstico no fue así)  era el atardecer y aun nos encontrábamos cada uno en un extremo de la banca, mi nerviosismo me vencía y me reía de cada cosa que me decía sintiéndome algo absurda, a pesar de ello me sentía cómoda,las luces se atenuaban cada vez mas, y le comente de un dedo que tría adormecido desde hacía un par de días lo tomo entre sus manos y la electricidad corre entre ellos, nos vimos a los ojos un micro segundo sin saber que ocurría, cada vez había menos luz solar y un faro a la izquierda de nosotros se encendió iluminándonos tenueménte, veo las sombras de su rostro y para mi en ese momento se convirtió en el sujeto mas guapo que haya visto su sonrisa se ve aun más blanca, el frio nos rodea y se lo menciono, me estoy congelando un poco aunque estaba segura no era el clima mis nervios jugaban conmigo y tomo mis manos en lugar de mi dedo frontándolas con las suyas ¿Que estaba haciendo? El contacto me volvía loca ¿Que tenía este desconocido que hacía que mi pulso se acelerara y mi respiración se fuera entrecortando? ¿Porque disfrutaba de su cálido contacto? Sabía que a esto venia de no ser así jamas habría concretado una salida. Quiero difuminar mis pensamiento y le digo que mi nariz también se enfría cuando tengo mucho frío y se pone roja la toca confirmando lo que digo, a estas alturas solo pienso en acercarme un poco mas y como si leyera mis pensamiento me acerca con sus manos sobre las mías y algo en mi reacciona dejándome caer en su hombro ¿Que diablo hago? siento un pequeño brinco proveniente de su pecho, como si se le fuera el aire, puede que lo haya incomodado pero sorprendentemente me abraza, en un acto sin pensar me agacho hacía mi bolsa defendiéndome inconscientemente, "busco algo" escucho una frase de sus labios "Por decir lo que pienso, sin pensar lo que digo, mas de un beso me dieron y mas de un bofetón" Me levanto para preguntar a que se refería mas solo siento sus labios sobre los mios, tibios, quiero pensar en algo pero no puedo, reaccionar de algún modo, pero lo único que reaccionan son mis labios,y ambos pares actuaban como si ya se conocieran la noche nos abrigo en esos momentos, el frío de repente ya no importaba sus manos bajaban y subían por mi cuello y la mitad de mis brazos, las hojas que caían lo atestiguaban y el faro titilaba a lado nuestro, jamas había sentido tanta paz en un beso o sentía que algo tuviese que ser tan fervientemente, no respire todo ese tiempo, al separarnos tierna y lentamente recargue la cabeza sobre sus rodillas y solo veía el faro y el pedazo de parque que se alcanzaba a vislumbrar el viento movía las hojas y yo recuperaba el aire, el mejor beso de mi vida, puedo jurar que estaba enamorada... desde ese momento lo estuve,aunque jamas se lo dijera, me sentía en una película trillada y de aquellas en las que todo mundo quiere ser parte, la cosa es que no era un película ni era trillado y a mi justo a mi me ocurría sonreí sobre su regazo y me sentí completa en ese momento el silencio nos rodeo esa noche  y no pudo a ver habido silencio entre dos personas mas bello que ese, nos decíamos calladamente algo que ambos sabíamos hasta que decidimos irnos para despedirnos besandonos de nuevo definido como "Algo loco de mi parte"... Probablemente lo fue, nunca he sido demasiado prudente... cuerda o como lo definan con mis actos, pero lo que sea que haya hecho fue la noche mas bella de mi vida que me llevo a la mejor etapa,  a la reflexión de mis pensamientos a la reafirmación de lo que me gusta, a lo que quiero ser, a amar a alguien y aceptarlo tal cual es, confiar en el y no ponerme limite alguno en demostrárselo (demostrartelo, amarte, confiar en ti) Quiero una vida a su lado y lo seguiré queriendo en las que siguen, lo digo sinceramente me encontré junto con el y eso es lo mas bello que le puede ocurrir a alguien. Hoy hace un año ocurrió todo esto, el primer año que lo recuerde de muchos.