viernes, 27 de abril de 2012

Pesadilla en la madrugada

Y es que con el paso del tiempo uno se va volviendo así, mas frío, mas distante, insensible... ¿Porque la gente va perdiendo aquello? ¿Qué acaso es tanto el dolor de las experiencias pasadas? No lo se, mi típica confusión de madrugada. Me meto en la regadera, siento el piso frio, las gotas recorren mi cuerpo, las dejo caer sobre mi cabeza, necesito sentarme, me pongo bajo el chorro de agua esperando que así como limpia mi cuerpo lo haga con mis ideas; ahí vienen los constantes mareos de nuevo " Amor, pasado, silencios, palabras, promesas, te amo, te olvido, te quiero, te amo de nuevo, chico y chica, verano, viaje ..."

¡BASTA!  siento las lagrimas correr por mi rostro de la nada, no se en que momento pero ya estaba envuelta en mi toalla y echa un ovillo en mi cama, el cabello húmedo pegado al rostro fungiendo el papel de kleenex , prometí ser mejor, que fuera distinto, no puedo a su lado, LO SIENTO , ¿ Qué es por lo que me disculpo?  Pues que no sea lo mismo y pueda despertar tantas bellas palabras, que el calor de mis manos no haga los días especiales, que el tono de mi mirada no te asuste o te enamore, que el son de mis palabras no sea alguno de los mejores bailes, que la simpleza de mis actos te parezca de las cosas mas especiales. No , no puedo, no puedo no puedo ¡No puedo! siento el celular sobre mis manos, las palabras fluyendo sobre el teclado, oigo una patrulla pasar "Debería de ser una ambulancia en realidad, pero eso  me facilitara mas las cosas" cruza mi mente, me despido lentamente de ti, transmito todo mi amor en palabras para que así lo conserves, lo recuerdes y hagas lo que quieras con el, no importa yo nunca seré lo mismo, termino de escribir, recorro el corto pasillo a pasos pequeños voy a la cocina y tomo una navaja "afilada, que suerte" voy de regreso a mi habitación pero me da miedo manchar la alfombra y que mi madre se enoje, que mas da, entro y me quedo petrificada
-¡No, no déjame! Porfavor te lo ruego- Veo su cara en la esquina, esquelética, sangrante y sobre todo aterradora, quiero correr pero no tengo hacía donde, volteo y ya no esta, estoy pálida del terror y sudor frio recorre mi cuerpo, me dispongo a hacerlo antes de que aparezca de nuevo, paso la hoja de la navaja sobre mi muñeca y siento la sangre fluir, viene de regreso, lo siento... ¿Que pasa con mi sangre? Es negra, parece petroleo ¡Nooooooooooo, nooooooooo! Como se metió allí , no, no no la quiero dentro

-¿Que tanto es el miedo que tienes, que acabas con esto?- escucho su voz cavernosa -Tienes razón, nunca seras lo mismo y mucho menos mejor, nunca sentirá lo mismo por ti, tu ya estas muerta-....

Siento el frio sudor cubrir mi rostro, ruedo sobre mi almohada, una pesadilla mas...

miércoles, 25 de abril de 2012

París en un café II


 II
-Antoine, un placer. Lindo nombre Alana y de paso linda nariz.
La toco con la punta de su dedo que estaba agradablemente frio y era como si una corriente me recorriera al momento que lo hacia
-Gracias-  me apresure a decir, con un poco mas de emoción de la necesaria y sintiendo el colorete de mis mejillas subir mientras me percataba de la nota cantarina que tenía mi voz. Me fue inevitable reír un poco ante mis inesperadas reacciones. Hasta había olvidado la razón de mi salida, un simple desayuno.
Pareciera que Antoine leyera mis pensamientos y me preguntó
-¿Y bueno que la trae por este callejonsuelo de París, o me dirá que solo vino buscando cautivar a algún extraño?-  Me sonrió de nuevo y bebió un sorbo de café esperando mi respuesta
-En realidad buscaba un café en particular, me dieron la dirección en el hotel que ocupo, todavía no me adapto a París son demasiadas calles;  aunque no importa este parece gustarme bastante y bueno al menos ya tengo compañía para no estar tan sola-  Me ruborice de nuevo al decir esto, me justificaba demasiado y sentí que estaba yendo demasiado lejos, pero no pareció importarle, en realidad rio y asintió con la cabeza para proseguir a hacerme mil preguntas y conocerme; en cuanto a mí, me tuve que repetir mil veces que no venia buscando algo, así que detuve un poco mis coqueteos; seguimos platicando hasta la hora de la comida , un café y otro, cigarrillos que se consumían al mismo ritmo; era tan fácil platicar con el, le conté mi travesía por Europa, los distintos trabajos pasajeros que he tenido para mantener mi estancia y mis múltiples viajes, lo mucho que disfruto estar en tren aun más que la banalidad de los aviones  (armatostes inútiles que no permiten apreciar los paisajes, bah!) Me discutió un poco la rapidez de mi transporte favorito, pero al final concordamos que era mucho mas extasiante. Me pregunto como fue que había venido a dar aquí pero no me sentía con ánimos de contar esa historia que retumbaba en mi cabeza, no hoy...  

-Ya déjame- dije entre risas -¿Estas segura`? Esa sonrisa no la veo diario, anda, dame el gusto- Iba bajando por mi vientre haciendo eso que solía hacer con la lengua para que me botara de risa, y regreso para besarme abruptamente -¿Siempre te tienes que salir con la tuya cierto? (lo vi con mi mirada acusadora) pero no, esta vez no mi pequeño tirano-  Lo dije lo mas firme que pude, esperando que tuviera alguna reacción ante mi tono de voz y como siempre no fue así y me contradijo con una simple mirada de ruego, no lo pude soportar y lo bese tiernamente enredando mis manos en su cabello, hundiéndome en esa cama como muchas veces lo había hecho dejando mi ropa en el piso y mi alma entre las sabanas... Sentí un ardor en mi dedo y vi que era el cigarro, no se cuanto tiempo regrese al pasado, pero me observaba intrigado -Vaya que tienes mucho que contar ; tu mirada perdida lo dijo todo, estoy ansioso, cuéntame.- Y se inclino hacía mi
-Es solo que es un poco difícil de explicar, pero prometo hacerlo otro día-  
-¿Como sabes que me volverás a ver?- Me dijo sorprendido 
- Porque te acabo de plantear un pretexto para vernos de nuevo, ¿no es obvio?- Sonreí extasiada por la sinceridad de mis palabras después de todo, era cierto... Quería ver a ese seductor extraño de nuevo.





viernes, 20 de abril de 2012

De vómitos y demás imperfecciones (pt 1)

Estaba tirada en mi cama como de costumbre, supongo que es el cansancio de solo tener un sobre de mascabado y jugo de limón en el estomago y digamos que la noche de ayer no ayudo mucho

-¿Quieres otra copa bonita?-  (claro...bonita; parece no notar lo apretado de mi vestido) Lo pensé un poco tanto alcohol... que mas da no he comido nada en todo el día, que sustituya la comida para el hueco inmenso que tengo.
-Claro ¿Porque no?-  Se lo dije en el tono mas seductor que tenia, flasheandolo con una coqueta y perfecta sonrisa. Tenía que ser perfecta, y perfecta, quiere decir sexo casual con el barman que todas desean (gordas, como si pudieran...), y yo, siendo la belleza que todos ven y desean, ya había rechazado suficientes copas de desconocidos esa noche, no eran feos mas no son lo suficientemente buenos, además  mi objetivo era otro. Me devolvió la sonrisa  y vino el resultado que esperaba
-¿Y solo me vas a dejar encantado con tu presencia o me dirás tu nombre?- Pude sentir las miradas recelosas de las que estaban a mi alrededor esforzándose al máximo por engatusarlo, bola de ilusas ja! mientras yo apenas con un ápice de esfuerzo lo conseguí "Bien Johana , te felicito"  No se si era yo auto felicitándome o  era una de esas inesperadas visitas de Ana , no importaba mucho "Claro mientras no comas, recuerda que a nadie le gustan las gordas, mucho menos si piensas follártelo" Carajo, Ana vete , déjame en paz solo esta noche "¿En verdad crees que me voy a ir así de fácil ? Jajaja te crees la gran mierda sintiendo que haz superado a tu princesa, imbécil" No voy a discutir contigo ahora, preferí ignorarla y me dirigí de nuevo a mi objetivo

-Johana - Mi voz fue aterciopelada, me incline un poco para que tentativamente viera el escote de mi vestido donde se asomaba sensualmente la linea de separación en mis senos. Su mirada efectivamente bajo

-Adrian,guapa , este trago va por mi cuenta- Era un shot y me lo tome al instante, sonreí satisfecha y me hizo gesto de que fuéramos a la parte de atrás, sabía lo que pasaría META CONSEGUIDA.

 Me levante de la silla giratoria graciosamente, caminando en mi par de tacones Louboutin,mis pasos combinaban mis caderas con el ritmo de la música,  escuchando los murmullos de frustración de las demás, la soberbia recorría mi cuerpo, viendo como los hombres me desnudaban con la mirada comiéndome poco a poco y las mujeres deseaban ser yo... Nunca perras "Si, nunca" ¿Ahora resulta que me apoyas no Ana? Jodete. Llegue con Adrian y me abrió caballerosamente, me acerque a el y le encaje las uñas en la espalda mientras le susurraba al oido

-Recuerda lo que dicen : A una mujer trátala  como princesa en la calle, pero como a una puta en la cama....-   Solté una carcajada maliciosa y envolví mis piernas alrededor de su torso mientras le quitaba la camisa desesperadamente y sentía el tacto frió del cierre deslizándose hacia abajo en mi espalda para dar paso a mis senos descubiertos sobre su pecho, su pantalón ya desabrochado frotando su sexo contra mi... Oh dulce victoria,sabor de mordidas sobre mis pechos, saliva en mis pezones, sexo desenfrenado rodando por toda la bodega, me sentía un poco mareada, pero muy feliz, reía involuntariamente -¿Te gusto mi cortesía guapa?-  ¿Cortesía de que demonios habla?... Desperté en una cama que no conocía, no recordaba nada, Adrian parecía desmayado a lado mio... ¿Mi vestido?... Un ruido me distrajo, era mi compañera de cuarto
-Jo, ¿estas bien? Andas rara desde que llegaste, ni siquiera te he visto probar bocado ¿Que pasó anoche?-  La vi con un poco de enojo por interrumpirme -Es que ya comí, no paso nada, sali un rato y me quede con una amiga- Mentí  y créanme; no fue la primera vez....

martes, 17 de abril de 2012

¿Huir?

Estuve pensando en todas las cosas que hemos hecho, lo veía y lo veía mientras memorizaba cada parte de su rostro, se levanto y me falto el aire como siempre me pasa cada vez que lo observo. Necesitaba un momento de humanidad propia, me retire y entre al baño, me senté en el piso y puse mi cabeza entre las rodillas esperando a que el mareo que acababa de llegar se fuera, y como una loca empece a reír con una nota desesperada, me levante a humedecer mi rostro para despejarme un poco, ¿que me pasa? no encontraba ningún espejo lo cual de cierto modo fue relajante, no ver mi expresión confundida haciéndome frente en busca de respuestas.
Me daba vueltas todo, lo que sentía (lo que siento) he esquivado el sentimiento por 3 años desde A*** , jure nunca sentirme así de nuevo, y aquí esta el;  tan tangible, tan real... Y yo... tan enamorada de el... Sin poder resistirme a esta corriente que me va arrastrando por mas fuerza que ponga y para serles muy honesta cansada de ella. Necesitaba un poco de aire fresco combinado con un cigarrillo, ademas de que de seguir en el baño pensarían que me pasó algo, me compuse rápidamente y tome una bocanada grande de aire como si fuera a entrar en agua para no ahogarme ( la verdadera problemática es que en algún momento el aire se agotaría de nuevo) Salí y ahi estaba esperando mi regreso sentado siguiéndome con la mirada y con esa expresión de mármol que me hipnotiza, camine hacia el con la expresión mas tranquila que pude poner y me senté en sus piernas pensando de nuevo lo que sentí ante el choque de nuestro calor, si... Amor , no lo puedo decir, no me puedo exponer dejando en vulnerabilidad... No puedo decirlo sin estar aterrada ante su reacción .. No lo he dicho ni lo he sentido por nadie en años y me molesta de cierto modo que lo haya logrado, me molesta y me alegra... Extraño...
He considerado ponerme mas barreras o quitarlas todas, correr lejos o quedarme sentada aquí, no se...
¿Huir sin mas como una cobarde? Estupideces las que pienso ... Bah! Me alejo de mi letargo al sentir su mirada y su aliento cerca, lo beso y en ese mismo instante decido quedarme... ¿Qué me pasara? No se... ¿Decirlo? No se si esperar... ¿Huir? No es mi estilo

Amor eterno

Ya ves amor como me tienes
aqui sola con este dolor.
No hago mas que llorar tu ausencia,
seguir tus pasos en mi alcoba para luego borrarlos;
me abrazo al olmo de tus recuerdos, 
tan grande e inquebrantable
crecio con los años a tu lado, haciendose cada vez mas fuerte.

No se si querer morir y recostarme a tu lado,
o luchar aun con la falta de ti.
Te amo y me rompe el alma en pedazos el que nunca mas lo oiras de mis labios...
Solo dejame saber que te tengo a mi lado,
que tu ausencia no es verdadera,
que tu muerte no es mas que un tiempo de lejania,
para luego, tenerte en mis brazos de nuevo.

Que hago mi cielo mas que esperar que la vida decida regresarme a tu lado,
quiero dormir al lecho de tu descanzo para asi no sentirme tan sola, para que asi no te sientas tan solo... No soporto esta fria soledad que te rodea...
¿Porque me dejaste?
¿Que acaso no sabias que mi aire dependia del tuyo?

¿Que mi corazon es un niño al que no le puedo negar deseo alguno?
Me pierdo en esta inceridubre de buscarte y no hallarte,
de hallarte y no encontrartetal y como ereas antes, de saber que el que conocia no existe...Murio enterrado en mis recuerdos, desgastado en mis memorias que son como mi matiné diario,
vuelve amor, vuelve,vuelve.

miércoles, 11 de abril de 2012

París en un café

…Subí por el elevador delo hotel, deje mi maleta con el botones. Llegue al cuarto un poco exhausta,  no era precisamente grande pero tampoco pequeño, el tamaño ideal para ser acogedor, tome un baño y me dispuse a dormir. Desperté un tanto abrumada por los cambios de horario y las pesadillas cotidianas, mi estomago gruñía exigiéndome comida, pero no me sentía con humor de desayunar en el hotel, quería salir a alguno de eso cafés que se presume hay en cada esquina. Baje al lobby y pregunte por alguno de los mejores, tal vez con una pequeña librería, salí con las instrucciones  e iba caminando haciendo como que veía las lujosas tiendas con sus exhibidores llenos de abrigos, zapatos o cualquiera de esas innecesarias cosas que son inevitables comprar, pero siempre pensando en lo ocurrido… “-Creo que lo mejor  es dejar las cosas así. –Pero… ¿por qué? Yo te amo y lo sabes de sobra.” Había hecho una pausa la voz se me quebraba. “-No pongas esa cara, no me agrada, sonríe… Ni siquiera llores, sabes que te quiero. - ¿Para qué me dices eso? ¿Qué sentido tiene? Me estas dejando y nada de ello importa ahora, no me pidas que sonría cuando sabes que sin ti me es imposible…”
Recuerdo haber llorado, abrazándolo, rogando que no acabara, haciéndome añicos frente a él, claro que no hizo caso a ninguno de mis ruegos, se despidió con un beso dejándome derrumbada y sola, llorándole a su ausencia. Que tonta.
Un olor agradable a café y pan me distrajeron, lo seguí hasta un pequeño callejón, antiguo y agradable típico en París, olvide incluso a donde me dirigía cuando ahí en ese café lo vi por primera vez con su mirada indiferente absuelta en no sé qué libro, tenía una mueca un tanto obscura mientras fumaba un cigarrillo, con un café a un lado como su mejor amigo, era enigmático, de cierto modo capturo mi atención, vestido de negro con una camisa hasta el cuello, un blazer, y jeans, no era guapo como modelo de revista, pero atractivo de cierto modo, con un aire de despreocupación. Me quede viéndolo un rato y no sé si fue mi mirada fija en el que hizo que volteara o si de verdad llame su atención, pero nuestros ojos se cruzaron, me miro extrañamente como si me escaneara, escudriñando mi ser y déjenme les digo que lo logro y me erizo por completo, pasaron unos minutos así cuando por fin me dijo “¿Me harías compañía?” Tal vez me había visto de ese modo para ver que tan adecuada era para ocupar el lugar a su lado, pero yo, aletargada como estaba con la peculiaridad de aquel personaje, no atine a contestar más que asintiendo con la cabeza.
Tome asiento inmediatamente apenas obedeciendo a mis sentidos, el se río viendo la torpeza de mis movimientos al llegar, con mis ojos de plato, apenas creyendo que me había sentado al lado de un desconocido, y peor aún,  que ese desconocido me logro quitar el habla; se volteo hacia mi
-¿Mon beau, que ocurre acaso un ratoncillo le ha comido la lengua?
Reí  nerviosamente
-No, afortunadamente mi lengua sigue en el mismo lugar (se la mostré un poco, como una chiquilla) y disculpa lo grosera que soy, me invitas a sentar y yo no mi nombre te digo, Alana, un gusto y… ¿tu?
Fue la primera vez que lo vi sonreír, una sonrisa blanca, prácticamente perfecta, totalmente distinta a la expresión con que lo vi al llegar y definitivamente aun  más cautivante
-Antoine….

Continua.

domingo, 8 de abril de 2012

Carta a la locura

Querida Tere:

Me consumo en esta soledad de flores marchitas, me pierdo entre pensamientos vacios donde mi alma no te encuentra, ya llevo un tiempo en el que cual te encuentro de repente en su mirada, pero en cuanto me veo a un espejo y me encuentro sola te vuelva a perder en la mirada propia. El me reconoce o lo que de repente soy, lloro en las noches sin saber que fue lo que te pasó ¿Qué acaso no puedo regresar el tiempo? ¿No puedo recuperar lo perdido?, ya sé lo que dirías y quisiera que fuera distinto ¿Qué perdí? Eso es obvio, es el motivo de esta carta. En caso de que no lo entiendas, la respuesta es…  a ti lo cual me lleva a mi propia perdición, quisiera que las cosas fueran distintas, borrarlo todo, no haberlo vivido… Recuperar  los tiempos en los que no te ibas y no me preocupaba nada más que el día a día, más que enamorarme perdidamente sin ponerme limitaciones; y no me digas que él lo hecho todo a perder , que me pudrió por dentro, que  mi alma está podrida, agusanada igual que la suya, como una manzana que echa a perder  a las demás, y que tu solo huiste ante lo horripilante del asunto, porque si es así, no quiero que la mirada en la que ahora te encuentro o aunque sea tu sombra, se pudra, me importa demasiado, el no tiene la culpa de lo que nos hicieron, de la burla que fuimos para alguien más por meses, del juguete en el que nos habíamos convertido, nada más que eso, sin contar el asco que me provocaría tu cobardía ante el asunto, tu debilidad ante pequeños golpes.
Siempre te imaginabas las cosas distintas, imaginabas la ternura, la perfección de las cosas, mas nunca viste en lo que se volvería…en algo enfermo y que no nos dejaría ser la misma, no sé si algún día tal vez te recupere y te encuentre como en una caja de objetos perdidos, o si es una de esas cosas que alguien encuentra y se lo lleva. ¡No, no puede ser eso! ¿Qué me quedaría entonces? Tu me perteneces, eres solo mia, eres mi esencia, lo que soy, no eres de nadie, eres la niña romántica que siempre fui, mi inocencia, mi ternura, mi enamoramiento hacia la vida, la ingenuidad; no la analítica, amargada que tiene el alma pendiendo en un hilo, que tiene miedos, no esa no eres tu y mucho menos  yo somos ambas combinadas no separadas, no quiero serlo, te quiero de regreso ¿Dónde estoy? Tere, Tere vuelve, te necesito…  ¿Dónde estás? No me dejes, no te mueras, no te pudras, no te marchites... Vamos regresa antes de que lo pierda, antes de que esta que ocupa tu lugar lo aleje…  No me hagas hacer un funeral al que nadie iría a llorarte más que esta alma vacía que añora tu regreso, quiero ser la loca, la aventurera, la depresiva, la romántica, la ingenua, la paranoica, la maniática, la alegre, la que sueña despierta entre historias inexistentes, la loca de manicomio, la que siente de todo en un minuto, la ególatra, excéntrica, extravagante, que habla y nadie la calla.
Quiero estos miedos fuera, quiero quererlo como solo nosotros sabríamos hacerlo, como debería de ser, quiero perderme en su mirada sin buscar respuestas innecesarias, espero tu regreso en un par de días… Y espero sea permanente y solido, no como ese vago fantasma que se manifiesta de momentos. Sé que no es para nada diplomático enfrentarte en una carta, pero al parecer cuando te lo digo no me escuchas y te pierdes en la inmensidad de tus pensamientos que de repente ya no escucho, aun así lo siento, pese a mis reclamos, lo siento, lo siento mil veces, no debí hacerte pasar por aquello, mi necedad fue demasiada, prometo no empujarte nunca más hacia esos abismos donde se alcanzan a ver las llamas de infierno, pero esta vez sabemos que es distinto, se que a veces sus palabras de aliento no te bastan, pero si analizaras la sinceridad en su mirada, el cariño que evoca  verías que no se queda solo en el viento. Si  te dejaras sentir el calor de sus brazos que nos aproximan a su pecho, donde sus latidos se oyen claramente, desenfrenados y pausados de repente como si después de sentir nuestros labios se desbocara un poco, junto con sus leves estremecimientos que nos aproximan; el sabor de sus labios que no son los besos desesperados a los que rehuías antes; escúchalo ¿No te tranquiliza su voz? ¿Sus palabras? Ve su sonrisa, ¿no te fascina? no se vuelve en una mueca fría de aquellas que te asustaban y donde te escondías detrás de mí, se que quieres volver para conocerlo, que te tienta a regresar, no temas, las esperanzas y motivos crecen hasta en mi qué soy distinta a ti, ya me hace estremecer, me provoca el querer, extrañar, sentir, pero no puedo hacer nada de aquello plenamente sin ti. Te ruego lo notes y mas allá que por él, lo hagas por mí, que me escuches, eres el único amor que me durara eternamente, eres la que me acompañara hasta el día en que expire mi último aliento, eres la única felicidad que será para siempre, no me queda más que esperar que lo entiendas, y que también sepas que aunque no me vaya, no me dejare opacarte de nuevo, no dejare que lleguen y te hagan añicos y que bajes la cabeza ante lo que te digan, regresa a nuestras noches infinitas de pensamientos incoherentes y que son lógicos de repente. Espero estas pobres palabras te sean suficientes, que mis disculpas, ruegos y convencimientos, logren su objetivo.
Con amor, hasta siempre

Alana.



lunes, 2 de abril de 2012

Miedo de escalar a la luna

Sentada en mi cama repaso mentalmente lo ocurrido, cada escena , cada detalle... Sonrió inmediatamente, tomo el libro de Cinefilia (su "garantía" de que nos veríamos de nuevo)  y recuerdo el primer día ... Curioso como han  ido cambiando las cosas, lo que siento por el... Si lo que siento por el... Mi respiración se corta levemente con solo pensarlo, pongo el libro delicadamente en el librero, un beso, un danzon, un jazz ; la primera vez que me dijo "Te quiero". Rebobino el cassette, una, dos, tres veces, me asomo a la ventana, necesito un cigarrillo.

¿Qué me pasa? siento una lagrima derramarse por mi mejilla, la enjuago desesperadamente, pero caen algunas más ¿Porqué lloro? La felicidad que me embriaga día a día es inmensa, ¿es posible llorar de felicidad? Tengo miedo, tanto como pocas veces he tenido, es curioso como ambos sentimientos se mezclan, como me permito ser feliz limitadamente, con esas bardas que yo misma construí, no permitiéndome demostrarlo del todo, no diciendo lo que siento, no abrazando cada momento. Pienso en sus besos y en mi estancia en sus brazos, me tranquiliza un poco el saberme protegida en ellos; recuerdo aquella tarde en el café, hablábamos sobre como nos desagradaba que alguien nos dijera "Yo nunca te haría eso..."  Si claro nunca lo harían porque se los contaste y saben que te molesto, me pregunto que diría si supiera todo. La simple idea me parece absurda, no veo el  porque abrumarlo con mi pasado y arruinar mi maravilloso presente, no , no tiene caso, mis miedos son tontos, se que el esta a mi lado, que me quiere tanto como yo a el... Pero es inevitable, se va aquello cuando estoy en sus brazos, cuando escucho sus palabras y me pierdo en conversaciones con el, mas mi soledad los trae consigo... Miedos tontos, absurdos y a la vez logicos y latentes, miedo de escalar a la luna y luego caerme.