domingo, 7 de septiembre de 2014

Paris X

Pase días enclaustrada en mi apartamento, los cigarrillos se esfumaban uno a uno llenando ceniceros del mismo modo que mi cabeza se llenaba de recuerdos, me preguntaba cuantas veces la había visto, que tanto la seguía buscando;  a lo mejor en aquellos momentos en los que yo me llenaba de dolor inescrutable el seguía saliendo descaradamente, buscándola, besándola con aquellos labios que creí míos por algún tiempo. 

El teléfono sonó incesantemente por unos cuantos días, me pregunté muchas veces si era el, pero no contestaba por no enfrentarlo, porque no me escuchara, mi voz sonaba como algo ajeno, apagado, sin vida, el solo escucharme me llenaba de una angustia repentina y me mantuve en mutismo; el simple hecho de bajar a alguna dependencia por una cajetilla  me apenaba y me refugiaba de nuevo, el tiempo seguía su curso, 
y comenzaba a hacerme a la idea de que todo había terminado, algunos días intentaba ignorar el asunto, hacer como si se borrara de mi memoria lo ocurrido, desde el primer hasta el último día en que salimos; otros me  llenaba una rabia repentina que descargaba en contra del mundo encontrando hasta el mas mínimo pretexto para enfurecerme y como olla express ir soltando la presión poco a poco y en mis peores días (que fueron pocos pero no por ello tuvieron consecuencias trascendentales) mis dedos parecían cobrar vida propia y urgían por marcar su número, la mayoría de las veces lograba contenerme e iba a la indiferencia o a la rabia de nuevo, hasta que como un virus que intentan contener en las películas y se sale de control, mis ansias ganaron y escuche su voz por el otro lado del auricular. Me congelé por un momento o eso era lo que a mi me pareció, pero al recobrar un poco de control de nuevo me encontré interrumpiendo mis propios reclamos, sollozos e incoherentes palabras, callé por un momento y el silencio invadió algunos momentos nuestras distintas dimensiones, hasta que pude escuchar un suave y desvalido "Lo siento", quise tranquilizarme, intentar obtener explicaciones, y dar las propias, pero solo pude llorar con la bocina enterrándose en la palma de mi mano, como si al dejarla ir lo dejará ir de igual modo, se mantuvo callado escuchando el sonido que era casi imperceptible del dolor que me causaba; era lo menos que podía hacer, escuchar aquel reclamo callado, silente y vergonzoso que solo se asomaba en forma de lagrimas, de algún modo lo necesitaba a lado mio, necesitaba que me abrazara, que me ayudara a digerirlo todo, que solo estuviera conmigo...De algún modo lo hizo, quedándose del otro lado aunque no tuviera que, escuchando lo que necesitaba que escuchara, mientras pudo colgar apenas escucho mis alaridos sin embargo no lo hizo... A veces no entiendo como es que me hace amarlo aunque no debería... Como me hace ir en contra de mi misma.

Alana.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Paris IX



  "Tu mi amado Antoine, la tristeza que me embarga es enorme al igual que mis ganas de huir de tu presencia. Por ti es que estoy frente a esta hoja en blanco que espero ir llenando poco a poco, así como nosotros hemos ido llenando estas hojas implícitas que se nos dan día a día. Los días aquí en París empiezan a perder sentido, no entiendo tus motivos y para serte más sincera, tampoco tengo un verdadero interés en conocerlos; el daño que has causado tiene dimensiones inimaginables, quiero irme. Quiero dejar de verte, de sentirte, de guardarte en aquel estante con tesoros en el que te tengo, quiero irme a retener a algún lugar donde pueda destruirme y quitarme este peso terrible que siento en el pecho, me asfixia, me haz roto de un modo en el que es muy difícil pegar a alguienAntoine te amo y no quiero pretender como tú, que todo está bien, como si aquellos labios no existiesen, como si tú pasado de pronto se desvaneciera y lo perdieras en la inmensidad de tus pensamientos. No quiero confrontarte porque  ya estando aquí en tu cuarto lo siento todo muy ajeno,quiero salir corriendo, pero mis piernas se quedan paralizadas y sin que me dé cuenta de pronto mis sollozos empiezan a golpear las cuatro paredes. Tu no sabes lo que pienso, no definitivamente no lo sabes. Tu no sabes las veces que yo anhelado el cielo estrellado que no me perteneció, las dulces palabras que a diario tenía, el modo en el que tu pendías de sus suspiros, quizás por eso me ha dolido tanto, porque aun estando yo; ella seguía teniendo todo aquello, ella te sigue teniendo..."

La pluma me temblaba en la mano al escribir esa ultima línea, tenía mas que decir, tenía que decirte lo furiosa que estaba, la melancolía que emanaba en todas las formas posibles... Cartas, notas, canciones, lagrimas, escritos sin sentido, paseos en lo que se me olvidaba en donde tenía que bajar del autobús; pero ese balde de realidad que sentí al escribirlo me impidió continuar, lo quería dejar así, inconcluso justo como nosotros, no quiero vomitarte palabras de reproche que apestaran después de un tiempo, pero me iba para siempre y estoy forzada a decírtelo todo.


"No se como nunca me percate, no se como estaba tan enamorada que no note  las miradas perdidas, los besos de arrebato, los escritos botados en la mesa, los que leía y me decía habías escrito hace ya mucho (cuando tenía un par de días), las películas en la mesita de café con las tazas encima, todas aquellas cosas que te la traían a la mente... y como yo que era la única "cosa" que te distraía de ello.     Recuerdo una nota de aquella que una vez vi en tus repisas de hace ya mucho, procure no enloquecer e intentar convencerme de que la nostalgia a veces es buena conservarla para preservar el sentimiento, pero he de confesar que mi vaga mentira nunca me entró del todo a la cabeza y ahora todo empieza a cobrar sentido.Tampoco note los miles de cigarrillos que fumabas al día, como tus palabras pesaban mil toneladas cuando hablabas de ella, pero para mi eran espuma que deslavaba el agua cuando salían de tu boca ignorando... No nunca lo note. 

Debo decirte también que me entere hace unos cuantos días, por intuición, por rumores, por esta curiosidad que tu "tanto amas" y que a veces me lleva a abrir la caja de Pandora para sacar todos los males existentes, quería hurgar en tu alma y termine hurgando en la propia, solo para averiguar que nunca te conocí, que me enamore de alguien que probablemente no existe siempre, mas que en su estado de melancolía, y que estado mas bello es este... Te amo melancólico, extrañando y anhelando algo que no tienes, intentado convertir a alguien en tu nuevo objeto de amor, quizás fingiendo a veces que no soy yo,  que soy ella...que modo tan cruel de enamorarme tienes, que falso y que verdadero; que tonta yo por enamorarme, que afortunada de haberlo disfrutado... Te amo y debo irme."

Deje la nota confusa y quizás algo inconclusa sobre el buro del lado donde duerme, las lagrimas me estaban venciendo, me sentía atrapada y tenía que irme, salí por el largo pasillo en cual camine muchas veces sonriente, como un museo sentía los recuerdos enmarcados en la pared observándome.  Que salida  mas triunfal que partir limpiando lagrimas en el elevador.


Alana