Me tienes enamorada, enculada, estupidizada y cualquier otro adjetivo que se pueda relacionar con aquello de amar profundamente a alguien. Te vi a los ojos hoy y por primera vez en a una pizca de tres años te sentí distante, casi como si te costara trabajo tocarme y decirme "Te amo"
Tuve que jalar tu brazo mas de tres veces para sentirme de algún modo tan segura como siempre me he sentido bajo tus brazos, tengo que decirte que me sentí algo estúpida viéndote con aquella cara de tonta que suelo poner cuando te veo; tan feliz y tan tranquila al sentir mi cuerpo a lado del tuyo, como si fuese la mujer mas bella del universo, si, así me haces sentir siempre, pero vi tu mirada algo vacía, como buscando algo en un espacio inexistente que no esta, estará y no se si alguna vez estuvo.
lunes, 13 de julio de 2015
jueves, 8 de enero de 2015
Rosa Té
A un parisino
26 de noviembre,
1878
Rosa Té está muy
enferma, sus labios carmines cada día pierden mas el color y su largo cuello
níveo se ve débil contra la almohada a la que lleva postrada ya un par de
meses. El dinero cada vez es menos, mi maldita adicción nos ha dejado sin
propiedades, sin sus bellos vestidos… Sin la capacidad de poder pagarle los
medicamentos para la tuberculosis que se la come por dentro. No la merezco, vendió sus joyas para poderle pagar a la servidumbre un par de meses pero después de no recibir sueldo alguno se han
ido, solo quedan dos o tres de sus damas mas fieles que no son capaces de dejar
a la bella moribunda. Con los pocos vestidos finos que le quedan se arregla
cada mañana, se colorea las mejillas y los labios para estar en su aposento
lúgubre “Quiero morir bonita” dice ella;
Rosa Té aún enferma es bella, algunas veces cuando duerme, la observó y la
acarició, pienso que es la mujer mas
bella aún con las ojeras púrpuras, los labios rosa pálido, los pómulos mas
marcados que nunca, me provoca un nudo en la garganta que esta mujer hermosa,
que amo inexorablemente este consciente de su lenta muerte, que cada vez parece
mas próxima.
Mi Rosa Té perdóname por tanto que te he
hecho pasar… Mi bella Rosa Té, aún recuerdo el día que te conocí, paseando por
la calle; atemorizado por tu apariencia créme
de la créme apenas y me atreví a hablarte, pero en cuanto me viste, toda tu
bondad y humildad salió a recibirme y a ahondar en una plática que nos mantuvo
hasta que la oscuridad lo inundo todo, te despediste con un beso en la mejilla
y partiste en tu carruaje, quedamos de vernos ahí mismo las siguientes semanas,
hasta que pedí tu mano. Prometí cuidarte y no le he hecho… Perdóname…
Perdóname… ¡Perdóname!
-Fin de la
primera anotación
7 de diciembre
1878
Continué con mi
vicio a las apuestas con el fin de recuperar algo para curar a mi Rosa Té, pero
sólo pierdo más y más, el dinero no alcanza y Rosa Té se esta dando cuenta, los
últimos días me he quedado a cuidarla y
¡es tan feliz! Siento como si se recuperara un poco mi pobrecita, algunas veces
siento que tengo a la Té de toda la vida frente a mí, dice serle suficiente
esta medicina de estar conmigo, pero su tos se ha ido intensificando y la
cantidad de sangre es mayor, y aún en esas condiciones se las arregla para
sonreír cada que entro a su cuarto, me muero por tocar sus labios, pero ella me
lo niega diciendo que no quiere que enferme también y en caso de que ocurriese,
ella no me podría cuidar y eso la mataría aún mas rápido. Es tan buena,
conforme se le va expirando la vida,
siento que me estoy yendo con ella. Mi Rosita, mi Té, mi vida…No te vayas. Iré
a probar suerte de nuevo con la esperanza de sacarte de esta oscura enfermedad
que te arrebata de mis brazos.
-Fin de la segunda
anotación
14 de diciembre
1878
Rosa Té apenas y
se mueve, llegue en la madrugada y estaba como un tempano, sentada esperándome
sobre su cama “¿A dónde fuiste? ¿Por qué tardaste tanto?” era lo único que
atinaba a decirme entre tosidos, la tapé y estuve a su lado hasta que se quedo
dormida, lloré sobre su regazo calladamente como un niño pequeño. Ya no quiere
comer y dice que su dolor es tan grande que cree que hasta el alma le esta carcomiendo
la enfermedad, estoy desesperado.
Las apuestas ya
no funcionan y nadie quiere contratarme, el dinero que recibo de la pensión de
mis padres ya no es suficiente y sin embargo no dejo de ir a jugar con la
ilusión de que algo ocurra, pero solo pierdo, cada ficha que se va es como un
día menos de vida de mi Rosa Té. Su talle ahora es como el un diente de león,
tan delgado que al acostarla solo necesito medio brazo para rodearlo, una
charada de la vida diciéndome de algún modo que mis brazos pronto ya no serán
necesarios para ella ¿Qué voy a hacer yo sin Té en mi vida? No habrá nada.
-Fin de la
tercera anotación
26 de diciembre,
1878
Rosa Té se me ha
ido hoy, mi bella enferma solo dejo la silueta de su figura exquisita en la
cama y el perfume de rosas que usaba de acuerdo a su nombre, siempre dijo que
era de buena suerte llamarse como una flor con tal aroma, que así iba a dejar
huella… Y la dejó, jamás me había puesto a apreciar su perfume como lo hice
hoy.
Llegué de jugar como cualquier día, solo que
no era cualquiera, después de mil intentos llenos de fe para salvar a aquella
que era el amor de mi vida, gané, gané lo suficiente como para que fuera
tratada por el mejor médico del mundo, lo suficiente para ser digno de aquella
mujer hermosa con corazón de oro, un millón
exacto. Brinque, corrí, lloré; lo cobré enseguida para llegar a casa con
la buena noticia, para ver su sonrisa enorme y con todo el anhelo de una moribunda
que se niega a morir… Llegué para encontrar un cuerpo a mitad de la sala a
medio preparar para ser velado, creí era mi locura por no dormir bien en meses,
corrí al cuarto esperando verla ataviada como siempre, estaba la cama
vacía y su perfume mezclado con ese olor
casi imperceptible de cuando se acaba de morir. Deje a mi Rosa Té morir sola,
esperándome eternamente en su cama, pero su alma no puedo seguir esperando, mi
Té murió angustiada, cansada y esperando… ¿qué hombre soy?… ¿¡Qué clase de ser
desalmado soy para no pasar junto a mi esposa lo últimos minutos!? grite por
horas, sus fieles compañías me dijeron: “Señor, no se preocupe. La señora Té
murió dormida, tanto que lo hacía últimamente la pobrecita, le aseguro que ni
lo sintió aquella linda criatura… no se ponga tan mal no había nada que se
pudiese hacer”
Fingí
tranquilizarme y me encerré en este cuarto donde murió mi Rosita, mi pobre
Rosita… Ya no tendrás que esperarme mi amor. Siempre voy a estar contigo.
-Fin de la
cuarta y última anotación
domingo, 7 de septiembre de 2014
Paris X
Pase días enclaustrada en mi apartamento, los cigarrillos se esfumaban uno a uno llenando ceniceros del mismo modo que mi cabeza se llenaba de recuerdos, me preguntaba cuantas veces la había visto, que tanto la seguía buscando; a lo mejor en aquellos momentos en los que yo me llenaba de dolor inescrutable el seguía saliendo descaradamente, buscándola, besándola con aquellos labios que creí míos por algún tiempo.
El teléfono sonó incesantemente por unos cuantos días, me pregunté muchas veces si era el, pero no contestaba por no enfrentarlo, porque no me escuchara, mi voz sonaba como algo ajeno, apagado, sin vida, el solo escucharme me llenaba de una angustia repentina y me mantuve en mutismo; el simple hecho de bajar a alguna dependencia por una cajetilla me apenaba y me refugiaba de nuevo, el tiempo seguía su curso,
y comenzaba a hacerme a la idea de que todo había terminado, algunos días intentaba ignorar el asunto, hacer como si se borrara de mi memoria lo ocurrido, desde el primer hasta el último día en que salimos; otros me llenaba una rabia repentina que descargaba en contra del mundo encontrando hasta el mas mínimo pretexto para enfurecerme y como olla express ir soltando la presión poco a poco y en mis peores días (que fueron pocos pero no por ello tuvieron consecuencias trascendentales) mis dedos parecían cobrar vida propia y urgían por marcar su número, la mayoría de las veces lograba contenerme e iba a la indiferencia o a la rabia de nuevo, hasta que como un virus que intentan contener en las películas y se sale de control, mis ansias ganaron y escuche su voz por el otro lado del auricular. Me congelé por un momento o eso era lo que a mi me pareció, pero al recobrar un poco de control de nuevo me encontré interrumpiendo mis propios reclamos, sollozos e incoherentes palabras, callé por un momento y el silencio invadió algunos momentos nuestras distintas dimensiones, hasta que pude escuchar un suave y desvalido "Lo siento", quise tranquilizarme, intentar obtener explicaciones, y dar las propias, pero solo pude llorar con la bocina enterrándose en la palma de mi mano, como si al dejarla ir lo dejará ir de igual modo, se mantuvo callado escuchando el sonido que era casi imperceptible del dolor que me causaba; era lo menos que podía hacer, escuchar aquel reclamo callado, silente y vergonzoso que solo se asomaba en forma de lagrimas, de algún modo lo necesitaba a lado mio, necesitaba que me abrazara, que me ayudara a digerirlo todo, que solo estuviera conmigo...De algún modo lo hizo, quedándose del otro lado aunque no tuviera que, escuchando lo que necesitaba que escuchara, mientras pudo colgar apenas escucho mis alaridos sin embargo no lo hizo... A veces no entiendo como es que me hace amarlo aunque no debería... Como me hace ir en contra de mi misma.
Alana.
Alana.
miércoles, 19 de febrero de 2014
Paris IX
"Tu mi amado
Antoine, la tristeza que me embarga es enorme al igual que mis ganas de huir de tu
presencia. Por ti es que estoy frente a esta hoja en blanco que espero ir llenando poco a poco, así como nosotros hemos ido llenando estas hojas implícitas que se nos dan día a día. Los días aquí en París
empiezan a perder sentido, no entiendo tus motivos y para serte más sincera,
tampoco tengo un verdadero interés en conocerlos; el daño que has causado tiene
dimensiones inimaginables, quiero irme. Quiero dejar de verte, de sentirte, de
guardarte en aquel estante con tesoros en el que te tengo, quiero irme a
retener a algún lugar donde pueda destruirme y quitarme este peso terrible que
siento en el pecho, me asfixia, me haz roto de un modo en el que es muy difícil pegar a alguien. Antoine te amo y no quiero pretender como tú,
que todo está bien, como si aquellos labios no existiesen, como si tú pasado de
pronto se desvaneciera y lo perdieras en la inmensidad de tus pensamientos. No
quiero confrontarte porque ya estando
aquí en tu cuarto lo siento todo muy ajeno,quiero salir corriendo, pero mis
piernas se quedan paralizadas y sin que me dé cuenta de pronto mis sollozos empiezan
a golpear las cuatro paredes. Tu no sabes lo que pienso, no definitivamente no lo sabes. Tu no sabes las veces que yo anhelado el cielo estrellado que no me perteneció, las dulces palabras que a diario tenía, el modo en el que tu pendías de sus suspiros, quizás por eso me ha dolido tanto, porque aun estando yo; ella seguía teniendo todo aquello, ella te sigue teniendo..."
La pluma me temblaba en la mano al escribir esa ultima línea, tenía mas que decir, tenía que decirte lo furiosa que estaba, la melancolía que emanaba en todas las formas posibles... Cartas, notas, canciones, lagrimas, escritos sin sentido, paseos en lo que se me olvidaba en donde tenía que bajar del autobús; pero ese balde de realidad que sentí al escribirlo me impidió continuar, lo quería dejar así, inconcluso justo como nosotros, no quiero vomitarte palabras de reproche que apestaran después de un tiempo, pero me iba para siempre y estoy forzada a decírtelo todo.
"No se como nunca me percate, no se como estaba tan enamorada que no note las miradas perdidas, los besos de arrebato, los escritos botados en la mesa, los que leía y me decía habías escrito hace ya mucho (cuando tenía un par de días), las películas en la mesita de café con las tazas encima, todas aquellas cosas que te la traían a la mente... y como yo que era la única "cosa" que te distraía de ello. Recuerdo una nota de aquella que una vez vi en tus repisas de hace ya mucho, procure no enloquecer e intentar convencerme de que la nostalgia a veces es buena conservarla para preservar el sentimiento, pero he de confesar que mi vaga mentira nunca me entró del todo a la cabeza y ahora todo empieza a cobrar sentido.Tampoco note los miles de cigarrillos que fumabas al día, como tus palabras pesaban mil toneladas cuando hablabas de ella, pero para mi eran espuma que deslavaba el agua cuando salían de tu boca ignorando... No nunca lo note.
Debo decirte también que me entere hace unos cuantos días, por intuición, por rumores, por esta curiosidad que tu "tanto amas" y que a veces me lleva a abrir la caja de Pandora para sacar todos los males existentes, quería hurgar en tu alma y termine hurgando en la propia, solo para averiguar que nunca te conocí, que me enamore de alguien que probablemente no existe siempre, mas que en su estado de melancolía, y que estado mas bello es este... Te amo melancólico, extrañando y anhelando algo que no tienes, intentado convertir a alguien en tu nuevo objeto de amor, quizás fingiendo a veces que no soy yo, que soy ella...que modo tan cruel de enamorarme tienes, que falso y que verdadero; que tonta yo por enamorarme, que afortunada de haberlo disfrutado... Te amo y debo irme."
Deje la nota confusa y quizás algo inconclusa sobre el buro del lado donde duerme, las lagrimas me estaban venciendo, me sentía atrapada y tenía que irme, salí por el largo pasillo en cual camine muchas veces sonriente, como un museo sentía los recuerdos enmarcados en la pared observándome. Que salida mas triunfal que partir limpiando lagrimas en el elevador.
Alana
martes, 20 de agosto de 2013
Solo esto
Te escribo, porque tiene un tiempo que no lo hago, porque quizás no te digo lo suficiente para enamorarte a diario, siento que las palabras a veces no me alcanzan y que los relámpagos de inspiración que llegan, no merecen tanto sentimiento, no son merecedores de tus labios y tus elogios.
Porque quiero amarte a diario y vivir contigo; estaría bien ¿No lo crees? mucho café y muchos besos, mucho tu, mucho hacerte el amor, muchas caricias, infinitas mañanas con tu rostro a unos cuantos centímetros, muchas noches de velo con olor a incienso, mucho tu, tu, tu, tu... nosotros, si mucho nosotros y escritos que te enamoren; yo se que me responderías "¿Más loca?" Si ,mas. Para que sea suficiente para toda una vida, para tenerte un poco mas que unos momentos y te pueda llamar mio sin que la palabra se vea arrastrada por el viento ¿Me lo permitirías? Tenerte mas tiempo del que debería, construir todo poco a poco, un sueño, un amor... una vida, amarte hasta que la tierra me consuma y renazca de nuevo ¿Lo harías?
Es lo que mas anhelo, lo que esta pequeña niña que haz hecho crecer con el tiempo pide a gritos, aquella que desde muy pequeña no ha querido nunca mas nada, que te veía entre canciones sin significado, que te encontraba entre lagrimas, que te tenía encerrado en sus burbujas de utopía, que lo único que pide eres tu... Esto.
Alana
Alana
miércoles, 5 de junio de 2013
Carta, hasta siempre
Hoy no me quiero cansar de lo que sucede entre tu y yo, te dejo ir tan libremente como llegaste con tus caprichos y la ternura que me traías día a día. Me asomo a la ventana y entre la gente confundo tu rostro con cada persona que pasa, tu nariz y tus labios, la lluvia opaca mi vista y me enfoco de nuevo a esta carta que te parecerá incluso inútil. Me tengo que ir no porque ya no te ame, si no porque cada cosa en este mundo tiene su ciclo ¿Me entiendes? Las hojas caen en otoño y para el invierno los arboles se ven muertos; no quiero voltear de repente y ver nuestro árbol seco y destruido por el frío, dejo las cosas ahora que son joviales y cuando más te amo para recordarlo así, porque quiero llorarte y sentir el vacío de las calles cuando no vaya de tu mano, en lugar de agradecer el ir sin tu compañía.
Se que las cosas no serán lo mismo y que me odiaras con lo mas profundo de tu ser, no lo comprenderás en un principio y no importa si no lo haces, pero no quiero que me odies si yo lo hago también. Llorare tu ausencia en cada momento que mis pies toquen la acera fuera de la casa, cuando el sol brille mas y no me pueda contener en ella. No habrá un día en el que no te extrañe ni tenga ganas de sentir tu brazos alrededor, verte por aquí y por allá en la casa o a lado de mi en las noches cuando el insomnio sea insoportable y solo quiera voltear a despertarte y contarte que un día quiero ir a navegar al mar en un barco durante días y acostarme en la cubierta en las noches para contar las estrellas. No me quiero ir... espero una llamada tuya en los próximos minutos que me de señal de que esto es lo incorrecto, pero el teléfono no se escucha en ningún lado, tu esencia perfuma la habitación en la que escribo, esta, tu favorita en la que dejas colillas amontonadas en el cenicero solo porque te gusta observarlo lleno, que a pesar de mis reclamos tiene una alfombra que no le combina y que ahora que la observo no le va tan mal, quizás sea solo el que tu la hayas escogido, todas tus cosas se me vienen encima como una tonelada de muerte. Quiero terminar esta carta porque las cosas difíciles jamas se me han dado, pero de repente siento que nunca te dije lo suficiente y ahora que quiero decirte lo último no puedo, las palabras se amontonan como si cobraran vida y tampoco quisieran dejarte, pero no podría terminar si te lo dijera todo y de pronto me viera de nuevo tan feliz y con la decisión de nunca irme, siempre he creído que la intuición es buena a igual que la duda, solo tu sabes todo lo que entre lineas mis dedos dejan para que tu lo descifres. Te amo como no lo hará nadie, se lo injusto que esto suena, pero no me puedo permitir mentirte, en todo este tiempo no lo he hecho, me voy con todo el amor que alguien podría tener, para que así se quede intacto por el tiempo.
Hasta la siguiente vida y cuando el
destino lo quiera.
Se que las cosas no serán lo mismo y que me odiaras con lo mas profundo de tu ser, no lo comprenderás en un principio y no importa si no lo haces, pero no quiero que me odies si yo lo hago también. Llorare tu ausencia en cada momento que mis pies toquen la acera fuera de la casa, cuando el sol brille mas y no me pueda contener en ella. No habrá un día en el que no te extrañe ni tenga ganas de sentir tu brazos alrededor, verte por aquí y por allá en la casa o a lado de mi en las noches cuando el insomnio sea insoportable y solo quiera voltear a despertarte y contarte que un día quiero ir a navegar al mar en un barco durante días y acostarme en la cubierta en las noches para contar las estrellas. No me quiero ir... espero una llamada tuya en los próximos minutos que me de señal de que esto es lo incorrecto, pero el teléfono no se escucha en ningún lado, tu esencia perfuma la habitación en la que escribo, esta, tu favorita en la que dejas colillas amontonadas en el cenicero solo porque te gusta observarlo lleno, que a pesar de mis reclamos tiene una alfombra que no le combina y que ahora que la observo no le va tan mal, quizás sea solo el que tu la hayas escogido, todas tus cosas se me vienen encima como una tonelada de muerte. Quiero terminar esta carta porque las cosas difíciles jamas se me han dado, pero de repente siento que nunca te dije lo suficiente y ahora que quiero decirte lo último no puedo, las palabras se amontonan como si cobraran vida y tampoco quisieran dejarte, pero no podría terminar si te lo dijera todo y de pronto me viera de nuevo tan feliz y con la decisión de nunca irme, siempre he creído que la intuición es buena a igual que la duda, solo tu sabes todo lo que entre lineas mis dedos dejan para que tu lo descifres. Te amo como no lo hará nadie, se lo injusto que esto suena, pero no me puedo permitir mentirte, en todo este tiempo no lo he hecho, me voy con todo el amor que alguien podría tener, para que así se quede intacto por el tiempo.
Hasta la siguiente vida y cuando el
destino lo quiera.
domingo, 19 de mayo de 2013
Someone's diary
/03/2013
- Hello
-Hi lovely kidnapper
-How are you love?
-Fine, just worried because I couldn't find you anywhere
-Yeah, I was just thinking ...
-'Bout what ?
-Just... nothing
-Oooh c'mon tell me
-Really it's just... Promise me something all right?
-Whatever you ask I promise
- If by some chance I go, if by some chance my heart breaks, my mind collapses and my breath cuts, just don't ever took steps back like you did before, like when... when...you know what I'm trying to say...
- You mean... Oh my love, you know I don't think about that in a long, long time I have told you that a bllionth times, and don't ask me that. Not now, not ever. If by some chance you go, your heart breaks, your breath cuts I will took all the steps back I needto find you, to fix everything broken and collapsed. You know I love you more than anything in the whole world, and so you know I'm never gonna leave, so stop circling that in your crazy interesting mind. Okay? I love you always
-I love you always too. May I see you in a while?
-Of course babe
- Then I have to hurry, I pick you up. I love you
- Me more
-Bye
-Ciao
(He opens his notebook, and write at the bottom of the last page)
23/03/201
-Everything is ok.... She loves me right? There's nothing else that could matter.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)