jueves, 8 de marzo de 2012

De nadie, ni de mi

De algún modo u otro me vi al espejo y no reconocí a la que ahí estaba; no encontré la sonrisa romántica,la inocencia en sus ojos, la ingenuidad en su rostro... Encontré a alguien totalmente distinta, que después de conocerlo se perdió a si misma, se dejo de amar para amarlo, se dejo pisotear para idolatrarlo, idealizarlo.


Me deje como una muñeca en las manos de un niño, una muñeca de porcelana en las manitas de un infante, que no sabe lo que es, lo frágil que es al tacto, al menor golpe... Fui un juguete durante meses, solo movido a donde a el le placiera. Me preguntaba si cedía tanto porque me aterraba que se fuese; como he dejado ir a muchos,no quería eso, le amaba.Era un juego enfermo en el cual el me quería  de momentos, un día si y al siguiente no, me tenia cuantas veces le placiera. ¿Como llegue a ese punto? ¿En que momento me deje de querer?... Me dí cuenta de como era y no me importaba, solo me aferraba un poco mas a su presencia que se tornaba mas y mas adictiva, su mirada, sus labios, su sonrisa que luego se tornaba en una mueca oscura y fria ...y como buena adicción, era nociva, me volví amargada, insegura, desconfiada, mi mundo se volvió el y simplemente todo lo demás giraba a su alrededor. 


Al pasar unos meses todo era un estira y afloja terminando odiándonos, y queriéndonos de nuevo, creándonos nuestros propios infiernos, donde claro, la pasión era el predominante ,siempre queriendo salvar lo insalvable. Pertenecí en sus brazos tanto como nunca he pertenecido a los propios, era mas suya de lo que alguna vez fui mía, a veces pienso que era mi fuga para aquel antiguo amor... bien no importa. No estaba con el y a su menor llamado corría a su casa, entre confusiones pero con mi necesidad de él siempre presente. ¿Con qué objetivo? Tal  vez regresar con el, o simplemente sentir que era mio en esos breves momentos donde no eramos mas que el y yo, aunque bueno nunca lo sentía hacia en realidad, siempre estaba esforzándose en hacerme saber diario que todo se podía acabar de un día a otro,siempre haciéndome sentir menos a lado de el, diciéndome que no lo debía querer tanto, dosificandome su cariño como si fuera morfina y luego dejándome el frasco libre para tomar cuantas pastillas quisiera, cuando veía que no podía mas y se volvía mi motor del día a día simplemente le ponía la tapa y lo escondía lejos de mi alcance; arruinando mis momentos de felicidad a su lado, pero claro, el siempre me tenía que sentir suya, solo suya... Escribo esto y siento la rabia hirviendo en cada parte de mi ser y no por él, si el se volvió un monstruo o yo me volví detestable fue porque así lo quise, perdí el significado de un beso, de un te quiero, de un te extraño...Salgo con alguien más y me agrada,lo beso indiscriminadamente, y siento que el también de un modo u otro, incapaz de hacer que alguna vez le importe a alguien, y cuando así sea, tal vez lo suficientemente dañada para no darme cuenta. No perteneciendole a nadie, algunas veces ni siquiera a mi misma.

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